A final de mes acaba el plazo de exclusividad y los vendedores argumentan que no tienen claras las garantías de pago.
La parte compradora ve que algunas de las acciones no están aún libres de cargas como deberían.
La venta del Sevilla sigue en marcha, pero no acaba de cerrarse. El tiempo apremia y el problema es que la planificación deportiva de la próxima temporada está paralizada.
El próximo día 31 acaba el plazo de exclusividad para que el grupo de inversores representado por Sergio Ramos tenga la opción de comprar más del 80 por ciento de las acciones del Sevilla. La cita para el viernes 29, último día hábil antes de esa fecha, ya está concertada en una notaría sevillana.
Pero ambas partes, vendedores y compradores, no están convencidos al cien por cien de que lo prometido pueda cumplirse en su totalidad.
Los vendedores, actuales mienbros del Consejo de Administración y José María del Nido Benavente argumentan que no tienen claras las garantías de pago e incluso temen que uno de los principales grupos inversones, uno mexicano, se haya retirado de la operación.
La parte compradora, tras comprobar en el Libro de Accionistas la tiularidad de las acciones, ve que algunas de ellas no están correctamente inscritas porque están embargadas o pignoradas Unas cargas de las que deben estar liberadas antes de concretarse la venta.
En cualquier caso, la planificación de la próxima temporada está parada al no saberse a ciencia cierta quién tendrá que hacerla.
Otras actividades sí continúan con normalidad, como la edición número 19 del Mundialito de la Inmigración, con Akor Adams y Millaray Cortés como manos inocentes.