Dos restaurantes ubicados en esta playa de Almuñécar han impuesto el uso de la ropa para entrar a comer. La asociación de amigos de esta playa dice que esta decisión es un paso atrás para el nudismo.
Deberán volver a comer vestidos cuando estén dentro de los chiringuitos. Esta es la decisión que los propietarios de los dos chiringuitos de la playa nudista de Cantarriján, Almuñécar, han acordado y que será de obligado cumplimiento. La asociación de amigos de la playa nudista de Cantarriján no está conforme con la decisión.
Durante varios años, en concreto el restaurante La Barraca, mantuvo una zona para que se pudiera comer sin ropa. Según su gerente, con el paso de los años se ha visto que la medida no era rentable.
A pesar de que continúan las conversaciones y existe una gran cordialidad entre las partes, la decisión por el momento parece inamovible.