Lo hemos comprobado en la ciudad de Huelva donde apenas quedan cinco. El sector ha perdido en la última década el 30% de estos trabajadores autónomos
Actualmente son muchos los oficios que con los nuevos hábitos de van desapareciendo. Es el caso del reparador de calzado o zapatero, como se le ha conocido tradicionalmente. Pocos, muy pocos son los quedan en la provincia de Huelva y en la capital apenas llegan a cinco.
Antonio lleva toda su vida dedicada a la reparación del calzado con un pequeño taller en la capital, que primero compartió con su familia y hoy lo mantiene él solo, porque tampoco sus hijos han querido heredar el oficio. Cortar tacones, meter el zapato en la horma, coser la piel, pero sobre todo, lo que mas le damandan acutalmente son poner tapas en los tacones y arreglar zapatos de deportes, ya que es un calzado muy usado en estos tiempos, para los que han tenido que adaptarse.
Es un sector que ha perdido casi un 30% de sus establecimientos en la última década debido al calzado "low-cost", que muchas veces no sale a cuenta reparar. En Huelva, apenas quedan cinco zapateros. Sin embargo, Antonio aun tiene una clientela fiel e incluso hay nuevas incorporaciones
El relevo generacional está difícil, porque el de zapatero, como hemos podido comprobar, es uno de los oficios, que también se va perdiendo con el tiempo.