Las carreteras de acceso aún siguen en obras, pero los alojamientos y los comercios del pueblo están ya a pleno rendimiento.
La localidad serrana deja atrás las duras semanas vividas durante el tren de borrascas, cuando tuvo que ser desalojada.
La localidad de Grazalema, en la Sierra de Cádiz, tan castigada por el tren de borrascas de este invierno, resurge con el buen tiempo y la vuelta a la normalidad. Y con ella también regresa el turismo. Esta Semana Santa la ocupación llegar al 85 %.
Paseando por las calles de este pueblo serrano se observa cómo por fin quedan atrás los meses difíciles de las borrascas, que llegaron a provocar el desalojo completo de Grazalema. Ahora el municipio luce como siempre. Un entorno natural que vuelve a atraer a turistas.
En las carreteras de acceso aún quedan algunos tramos en obras y permanece cortada la de al cercana localidad de El Bosque. Aún así, desde el Ayuntamiento de Grazalema y el tejido empresarial del pueblo insisten en que el destino está en perfectas condiciones para acoger a viajeros, senderistas y amantes de la naturaleza.