Las provincias en una situación más crítica son Almería y Córdoba, por debajo del 20 por ciento de su capacidad.
Los pantanos andaluces han perdido 5.555 hectómetros cúbicos en la última década.
Recta final del invierno con calor y pocas precipitaciones.
Sigue sin llover, y agricultores y ganaderos fijan ahora sus esperanzas en que pueda hacerlo en las primeras semanas de la primavera.
Los embalses andaluces siguen estando esta semana por debajo del 30 por ciento de su capacidad. Apenas alcanzan el 29,78%. En total, las reservas alcanzan los 3.567 hectómetros cúbicos de agua, cinco hectómetros menos que la semana pasada y 157 menos que hace justo un año.
Por provincias, Almería es la que se encuentra en una situación más crítica, con apenas un 13,84% de agua embalsada. Tampoco Córdoba alcanza el 20%.
Más en la media de la comunidad se sitúa Jaén, por debajo del 30%. Un registro que sí superan Cádiz, Granada y Málaga. Sevilla y Huelva, por encima del 40%. Son las provincias en mejor situación hídrica esta semana.
Un ejemplo de la situación de los embalses andaluces es el del Pantano del Tranco, el más grande de la provincia de Jaén. Se cumplen justo diez años de la última vez que se llenó.
En tan solo una década las condiciones en la cuenca del Guadalquivir han cambiado de manera radical. Ahora llueve y nieva menos, y las temperaturas se han disparado tanto que sólo en Jaén se han producido ya cinco conatos de incendio forestal.
En el invierno de 2013 llovió y nevó tanto que 27 de los 48 embalses andaluces de la cuenca del Guadalquivir estaban totalmente llenos y desembalsando agua.
De los 5.555 hectómetros cúbicos que la cuenca ha perdido en una década, el 80% corresponde a que los embalses de Córdoba y Jaén se han ido vaciando.