Ya se ha perdido la mitad de las praderas de posidonias de la Costa del Sol Oriental. Pero las consecuencias son también visibles en las playas. Cada vez más medusas y algas invasoras.
Al Mediterráneo le está subiendo la temperatura. En las últimas horas en la boya de Málaga los termómetros marcaban los 27,8 grados, un récord histórico, superando el registro anterior de octubre de 2018. El incremento de la temperatura del mar, patente ya cada año, es un nuevo signo de las facturas que nos está pasando la crisis climática, como nos cuenta Juan Antonio López, biólogo y presidente de Aula del Mar de Málaga.
Ya se ha perdido la mitad de las praderas de posidonias de la Costa del Sol Oriental. Pero las consecuencias son también visibles en las playas. Cada vez más medusas y algas invasoras. Y los científicos alertan. También afectará a nuestras reservas pesqueras, e incluso al aire que respiramos, como explica Fernando Valladares, investigador del CESIC.
El hombre destruye pero también construye. Los expertos dicen que tenemos que prevenir, cuidar y también reforestar... dentro del mar