El carguero supuestamente transportaba sal desde Brasil. Parte de la droga iba hacia Huelva.
La operación la han llevado a cabo la Policía Nacional y la Armada y han colaborado varias agencias antidroga extranjeras, entre ellas la DEA de Estados Unidos.
La Policía Nacional y la Armada Española, en colaboración con la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA), han apresado a 535 kilómetros de Canarias un carguero que transportaba el mayor alijo de cocaína aprehendido hasta la fecha en el mar por las fuerzas de seguridad europeas: 9.994 kilos.
Según han informado este lunes en el puerto de Santa Cruz de Tenerife los responsables de la operación, el buque United S, de bandera de Camerún, fue abordado en el Atlántico por agentes de grupo de operaciones especiales de la Policía, los GEO, que detuvieron a sus 13 tripulantes.
El buque habría sido cargado en Brasil, aparentemente con un cargamento de sal, procedía de Turquía y el desembarco de la droga se iba a realizar en Canarias y en Huelva.
De los 13 detenidos, siete son de nacionalidad india, cuatro de origen turco y dos serbios. Los dos últimos iban como garantía de que la cocaína llegara a su destino y uno de ellos estaba armado, según ha explicado a pie de puerto el comandante Alberto Morales, jefe de la brigada central de estupefacientes de la Policía Nacional.
Este alto mando policial ha hecho hincapié en la relevancia de la denominada operación 'Marea Blanca', no solo por la cantidad de droga intervenida, casi 10 toneladas, lo que supone la mayor aprehensión de cocaína en alta mar desde 1999, cuando se intervino el buque Tammsaare que transportaba 7.500 kilos de cocaína en su proa.
También porque la mercancía se la iban a repartir distintas organizaciones que estaban dispuestas a recogerla en el mar, lo que precipitó el abordaje del buque United S, que supuestamente transportaba un cargamento de sal desde Brasil.
De hecho parte de la cocaína, aproximadamente una tonelada repartida en 37 fardos situados en la zona de estribor, estaba dispuesta para su descarga inmediata.
El resto de la cocaína estaba almacenada en una de las dos bodegas de las que dispone la embarcación, donde los fardos iban intercalados entre líneas de cargamento de sal.
La operación entrañó una dificultad añadida, dado que el buque se quedó sin combustible y permaneció a la deriva casi 12 horas, por lo que tuvo que ser remolcado hasta el puerto de Santa Cruz de Tenerife, según ha explicado el subdelegado del Gobierno en la provincia, Jesús Javier Plata.
La investigación, coordinada y dirigida por la Fiscalía Especial Antidroga de la Audiencia Nacional y por el Juzgado Central de Instrucción número 4, se centró en una organización internacional dedicada, supuestamente, a la exportación de "ingentes cantidades" de cocaína desde Sudamérica hacia Europa, según la Policía Nacional, que destaca que esta operación supone "un golpe contundente" a las redes criminales internacionales dedicadas al tráfico marítimo de cocaína y "demuestra la eficacia de la cooperación policial internacional" en la lucha contra el narcotráfico global.
En la operación han colaborado la DEA de Estados Unidos, la NCA de Reino Unido, la Policía Federal de Brasil y el Centro de Coordinación Marítima Antinarcóticos en Lisboa, además de autoridades de Francia.