La iniciativa permite a personas con discapacidad cumplir el sueño de participar en la peregrinación ante la Blanca Paloma de una manera inclusiva y accesible.
Cientos de peregrinos con algún tipo de discapacidad han acudido a la aldea de El Rocío (Almonte, Huelva) este fin de semana para encontrarse con la Blanca Paloma. Lo ha hecho gracias a la peregrinación 'Rocío sin barreras', una iniciativa inclusiva que cumple ya su quinta edición.
Organizada por la Asociación Camino del Rocío sin Barreras, la actividad ha conseguido derribar una barrera que en principio se pensaba infranqueable, como explican el presidente de la Hermandad Matriz de Almonte, Santiago Padilla, y el presidente de la asociación, Ángel Méndez.
Méndez ha asegurado que cada año son más los peregrinos de Andalucía y diferentes puntos de España los que acuden a este encuentro, que este sábado congregó a 400 personas durante la peregrinación y el domingo reunió a cerca de un millar ante la Virgen del Rocío.
Por su parte, Padilla ha reconocido que abrir las puertas del Rocío a Camino sin Barreras “es de las cosas más importantes” que han hecho en los últimos años “por la devoción a la Virgen del Rocío”; y que, aunque en un principio la iniciativa les sorprendió a todos por las dificultades que representaba el entorno para las personas con discapacidad, han visto a lo largo de estos cinco años que es posible.
Galardonada el pasado año con el Premio Andalucía de Turismo en la categoría de Accesibilidad e Inclusión, la asociación reúne cada año a más peregrinos venidos no solo de Andalucía sino de diferentes puntos de España.
La consejera de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad, Loles López, ha calificado la iniciativa como "un símbolo de unidad por la inclusión de las personas con discapacidad". “El Camino Rocío sin Barreras es un encuentro de valores y sentimientos”, ha dicho, y ha destacado la “fortaleza, la superación y la valentía” de las personas con discapacidad.
La consejera ha subrayado que la iniciativa de esta asociación, junto con la Hermandad Matriz del Rocío y otras entidades que colaboran con este encuentro anual, “ha conseguido derribar una barrera que en principio nadie pensaba que se iba a poder derribar”.