En Matalascañas se han aportado 700.000 metros cúbicos de arena y regenerado casi cuatro kilómetros de playa, además de reparar el paseo destruido por el embate del mar.
En El Portil y Nuevo Portil también se trabaja a marchas forzadas para tenerlo todo a punto de cara a la temporada de verano.
La provincia de Huelva, con sus 120 kilómetros de playas, se prepara estos días para la temporada veraniega, teniendo en cuenta la subida de las temperaturas experimentada en los últimos días.
En las zonas más dañadas por los temporales del invierno se trabaja a marchas forzadas para que todo esté operativo cuando quedan muy pocos días para empezar oficialmente la temporada. Es el caso de Matalascañas, una de las playas más afectadas por la erosión.
En Matalascañas las distintas administraciones han puesto en marcha en los últimos meses actuaciones de emergencia tras los temporales, con una inversión cercana a los seis millones de euros.
Se han aportado unos 700.000 metros cúbicos de arena y regenerado alrededor de 3,7 kilómetros de playa. Solo la reparación del paseo supera los 10 millones de euros y hay quejas de los dueños de los comercios de la zona por falta de acceso.
Otras playas de la provincia muy afectadas son El Portil y Nuevo Portil, donde las actuaciones tras los temporales se han centrado, sobre todo, en trabajos de emergencia para recuperar arena, reparar accesos y proteger la primera línea de costa. Aunque hay que recordar que, al igual que en Matalascañas, también hay viviendas afectadas.
En todos los casos, las obras de emergencia que se están llevando a cabo de cara a la temporada de verano son soluciones provisionales, porque el problema de fondo -la erosión y el avance del mar- necesita de un plan integral más ambicioso para el que de momento no existe fecha. Por fortuna, la provincia de Huelva sigue teniendo más de 100 kilómetros de playa en perfecto estado.