En declaraciones a Canal Sur Radio, a su llegada al aeropuerto, la doble medallista olímpica ha asegurado que lo que quiere ahora es descansar y estar con los suyos tras meses alejada por la intensa preparación de los Juegos.
La granadina Ana Alonso, ganadora de dos medallas de bronce en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina d'Ampezzo (Italia) 2026, ha llegado en la mañana de este martes al aeropuerto Federico García Lorca, antes de reencontrarse con los suyos en Monachil, municipio en el que está la estación de esquí de Sierra Nevada, donde dio los primeros pasos en su carrera deportiva.
Tanto el Ayuntamiento de Monachil en nombre de sus convecinos como la estación de esquí andaluza organizarán homenajes para dar visibilidad a la gesta lograda por Alonso, según fuentes municipales y de Cetursa, la empresa pública que gestiona el recinto invernal de Granada.
En declaraciones a Canal Sur Radio, a su llegada al aeropuerto, Alonso ha agradecido las muestras de apoyo recibidas en Italia y ha mostrado sus ganas de reencontrarse con los suyos, así como descansar "e intentar dormir un rato" para recuperarse tras estos últimos días en la cita olímpica. "Han sido meses en que yo he estado muy alejada de toda mi gente", ha indicado la medallista, con ganas de "disfrutar con ellos" de sus éxitos deportivos.
Preguntada por la operación pendiente tras el accidente que sufría hace unos meses tras ser atropellada, ha señalado que "quizá no sea necesario" entrar en quirófano tras la recuperación que ha experimentado en paralelo a su preparación para Milán-Cortina. "Todavía tengo que hacerme más revisiones médicas y valorarlo" pero "más adelante", ha añadido.
Todo ello tras conseguir Alonso, junto a su compañero Oriol Cardona, la medalla de bronce este pasado sábado en la final de relevo mixto de esquí de montaña de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026, segunda presea para ambos en esta edición, después de las que conseguían el jueves, oro en el caso de él, y tercera para la delegación española.
Por primera vez en la historia, una deportista española se cuelga dos metales en Juegos de Invierno, y también, por vez primera, España acaba una competición olímpica invernal con tres preseas en el medallero.