El equipo nazarí se salvaba este fin de semana gracias a resultados ajenos y se convierte en el único equipo de los andaluces del fútbol profesional que ya ha cerrado la temporada sin ningún objetivo al que aspirar.
El Granada perdía este fin de semana 1-0 en el derbi andaluz frente al Córdoba, pero la derrota en casa del Mirandés ante el Eibar le daba la salvación matemática a los de Pacheta que ya pueden respirar tranquilos tras una temporada convulsa con muchas jornadas en puestos de descenso.
De esta forma, el club nazarí se convierte en el único de los andaluces del fútbol profesional -Primera y Segunda división- que ya no tiene nada en juego salvo la honra de aquí al final del la temporada cuando restan tres jornadas por disputar.
En Primera, el Betis lucha por la Champions con la participación europea ya asegurada, mientras que el Sevilla trata de evitar los puestos de descenso y aún tiene opciones matemáticas de alcanzar el séptimo puesto que te lleva a la Conference League.
En cuanto a Segunda división, el Almería pelea por el ascenso directo y aún no tiene cerrado el play-off como premio de consolación; el Málaga tiene remotas posibilidades de ascender vía segundo puesto y su objetivo está en el play-off; el Córdoba mantiene opciones de estar entre los seis primeros del que sale una plaza en Primera, y por último, el Cádiz, continúa inmerso en la disputa por la salvación.
En definitiva, curso acabado para el Granada, y hora de planificar una próxima temporada en la que no se contempla la continuidad de Pacheta y habrá una profunda remodelación de la plantilla para recuperar la categoría perdida hace dos temporadas.