El aparato cayó al agua el pasado viernes con dos ocupantes que salieron ilesos.
El accidente ha mantenido cerrado el embalse, que suministra al Campo de Gibraltar, por el riesgo de fuga de combustible.
Los trabajos para extraer del pantano gaditano de Guadarranque el helicóptero que se precipitó el pasado viernes han concluido con éxito.
En torno a las 22,00 horas de este lunes se ha completado la extracción del aparato que cayó al pantano de Castellar de la Frontera. Han sido tres días de reuniones y trabajo coordinado para evacuar la máquina, un helicóptero Bell 412 de aproximadamente 3.500 kilos y que se precipitó al embalse que da suministro de agua a la comarca del Campo de Gibraltar.
El proceso de recuperación se ha llevado a cabo por un equipo especializado contratado por la empresa RTS Rotorsur, responsable del helicóptero, y coordinado por personal del Ministerio para la Transición Ecológica y de la Subdelegación del Gobierno en Cádiz. Así, el domingo por la noche se consiguió reflotar la aernonave, que se había hundido en posición invertida tras el accidente.
El operativo se ha desarrollado con medidas preventivas de protección ambiental, como la colocación de una barrera anticontaminación alrededor de la máquina hundida para evitar cualquier tipo de escape de combustible.
El pasado viernes 5 de septiembre la propia Subdelegación informaba sobre este accidente, después de que el helicóptero de la empresa RTS se precipitase mientras realizaban maniobras para extraer agua en la zona. Sus dos ocupantes resultaron ilesos en la caída y pudieron salir por su propio pie.
Tras esto se inició un operativo para sacar la aeronave del agua, el cierre del embalse y la suspensión de la extracción de agua con el objetivo de preservar la seguridad del suministro.
Así, mientras duraban estas tareas de extracción y se pudiera restablecerse la normalidad en Guadarranque, el abastecimiento de la población y de los regadíos se ha estado realizando desde el embalse de Charco Redondo y los Pozos de Majarambuz.