Sólo en reservas perdidas en los alojamientos se estima un coste de 10 millones de euros.
Con la caída de la actividad congresual, cultural, del comercio y la restauración el impacto global en la economía de la ciudad se acerca a los 22 millones.
La suspensión de la alta velocidad tras el accidente de Adamuz sumada al tren de borrascas ha dejado y va a dejar en Córdoba un impacto económico de casi 22 millones de euros.
Es la primera estimación del sector del hospedaje de la ciudad, que se enfrenta a un frenazo en las reservas futuras derivada de la pérdida de confianza por parte de los visitantes.
Es la principal conclusión de un detallado informe elaborado por la Asociación de Empresarios de Hospedaje de Córdoba (Aehcor). Sólo en este sector se estima un impacto inmediato de 5 millones de euros entre enero y febrero. Impacto que será, afirman, de 10 millones de euros en los próximos 8 meses por el efecto arrastre.
Y la situación se agrava con las centrales de reservas obligando a los hoteles a devolver lo pagado por causa de fuerza mayor, según ha explicado el vicepresidente de Aehcor, Manuel Fragero.
Pero el impacto económico de la falta de trenes y de las borrascas va más allá. En Córdoba alcanza los 21,8 millones si se incluye restauración, comercio, visitas culturales y pérdida de empleo eventual. Daño que también se ha notado mucho en la actividad congresual, según confirma el CEO del Palacio de Congresos de Córdoba, Juan Salado.
Desde todos los sectores empresariales implicados en el turismo de Córdoba se pide ahora una respuesta para que la confianza en el destino, con la marca Córdoba, vuelva a ser lo que era.