El Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática ha declarado ilegítimo el tribunal que le juzgó sin pruebas ni garantías y anula su condena.
Un documental de la Diputación de Cádiz y sus descendientes han luchado por su reparación moral y por acabar con la leyenda negra que lo señaló como responsable de crímenes nunca probados.
Manuel Muñoz Martínez fue el único diputado de la provincia de Cádiz elegido en las tres elecciones de la Segunda República y llegó a ser director general de Seguridad al inicio de la Guerra Civil.
Pero el franquismo lo convirtió en blanco de acusaciones. Exiliado en Francia, detenido por la Gestapo y entregado a España, fue juzgado sin garantías y fusilado en 1942. Ahora, 83 años después, el Gobierno ha declarado ilegítimo aquel tribunal y anula su condena.
Un documental elaborado por el servicio de video de la Diputación de Cádiz sobre la figura de Muñoz Martínez ha ayudado a la lucha de sus descendientes por reparar su memoria.
Militar y diputado de Chiclana, para la familia de Manuel Muñoz Martínez el reconocimiento del Gobierno pone fin a la leyenda negra que lo señaló durante décadas como responsable de crímenes nunca probados.
Su nieta Lola Esteban Muñoz dice que reciben este reconocimiento con "un sabor agridulce, porque mi madre no pudo recuperarse nunca de las vivencias tan dolorosas que tuvo de niña y toda su familia fue estigmatizada".
A la lucha de su familia se suma el documental realizado por el servicio de vídeo de la Diputación Provincial de Cádiz para desmontar las falsas acusaciones. Su guionista, David Doña Guillón, asegura que la cinta demuestra que "no había pruebas concluyentes para la persecución, acoso y fusilamiento" y que "fue un hombre brillante e influyente en la provincia de Cádiz".
Hoy, el Estado corrige su propia historia. Y el nombre del chiclanero Manuel Muñoz Martínez deja de estar escrito en la sombra. El Gobierno, a través del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, ha declarado que esta importante figura política del siglo XX padeció persecución por razones políticas e ideológicas durante la Guerra Civil Española y la dictadura franquista, a través de una declaración de reconocimiento y reparación personal.
Un documento que declara ilegal e ilegítimo el tribunal que lo juzgó, además de anular su condena. Asimismo, recoge que Manuel Muñoz Martínez tiene derecho al reconocimiento y a obtener la reparación moral y la recuperación de su memoria personal, familiar y colectiva.