En el Día Mundial de la Parada Cardiorrespiratoria, el hospital ha organizado simulaciones prácticas sobre cómo actuar ante una emergencia de este tipo.
Tener conocimientos básicos puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Al año en Andalucía se producen entre 7.000 y 8.000 casos.
Unas 5.000 personas en Málaga reciben cada año formación acreditada en reanimación cardiopulmonar (SVB) y en el manejo de desfibriladores automáticos (DEA) en el Hospital Clínico Universitario Virgen de la Victoria, a través de los cursos que se imparten de forma continua para enseñar a la ciudadanía cómo actuar y salvar una vida con sus propias manos en cualquier lugar.
Y con motivo de la celebración este jueves 16 de octubre del Día Mundial de la Parada Cardiorrespiratoria, el hospital malagueño ha organizado un acto público en el que se han llevado a cabo simulaciones prácticas sobre cómo actuar ante una parada cardiorrespiratoria, a la vista de pacientes, familiares y acompañantes.
Según los últimos datos disponibles, en Andalucía se producen entre 7.000 y 8.000 paradas cardiorrespiratorias al año, lo que supone más de una veintena de casos diarios en nuestra comunidad autónoma. A nivel nacional, se registran unas 30.000 paradas extrahospitalarias anuales, es decir, alrededor de 82 casos al día.
Los especialistas que han participado en este taller en el Hospital Clínico de Málaga han insistido en recordar la importancia de saber reaccionar ante una situación vital con conocimientos básicos que pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte. El acto ha contado con la presencia de la subdirectora de enfermería, Pilar Lara; las supervisoras María Ruiz y Eloisa Estévez; el especialista emérito en Cuidados Intensivos y experto del Plan Nacional de Resucitación Cardiopulmonar, Ángel García Alcántara; y voluntarios de la asociación Expaumi.
También, ha estado presentes el especialista en Medicina Intensiva, Nicolás Zamboschi, y el enfermero de la UCI, Ángel Ruiz, así como la responsable de Participación Ciudadana, Ana Rosa Durán.
La supervivencia ante una parada cardiorrespiratoria (PCR) se sitúa entre el 5 y el 10%, una cifra similar a la media nacional. Esta tasa está directamente relacionada con la rapidez en la actuación, la iniciación temprana de la reanimación cardiopulmonar (RCP) y la disponibilidad de desfibriladores automáticos (DEA) en espacios públicos.
Los expertos han coincido en destacar que el conocimiento salva vidas y la implicación de la población es clave para mejorar las tasas de supervivencia ante una parada cardiorrespiratoria.
En la capital malagueña hay 718 desfibriladores que están programados para actuar aunque no se conozca su funcionamiento. Los sanitarios piden que este tipo de cursos sobre reanimación sean obligatorios, como en los países escandinavos.