Según una encuesta del sindicato CSIF, ocho de cada diez consideran que no tienen el debido reconocimiento social y profesional.
Solo uno de cada cinco percibe el apoyo de los padres.
El 64,5 por ciento de los docentes andaluces afirma haber sufrido alguna agresión en el ejercicio de su profesión, según una encuesta de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF). Además, ocho de cada diez consideran que no tienen el debido reconocimiento social y profesional.
La encuesta ha sido realizada mediante cuestionarios en centros públicos de España, con la participación de 7.500 personas, la mitad de Andalucía. En ella señalan una sensación de abandono y de falta de respaldo por parte de los padres de los alumnos.
Como explica Isabel Madruga, secretaria de Política Educativa del sindicato, a nivel nacional la mitad de los profesores de la escuela pública ha sufrido alguna agresión o trato vejatorio en el último curso y la mayoría no se siente respetado en el aula, ni respaldado por parte de la administración, se considera mal pagado y reconoce sobrecarga de trabajo por la burocracia.
El deterioro de las condiciones laborales y pérdida de reconocimiento social afecta a la motivación del profesorado y, en consecuencia, a la calidad de la educación, ha añadido.
El 56 por ciento declara haber sufrido alguna agresión o trato vejatorio. Dos tercios del profesorado considera que su alumnado no muestra el respeto adecuado.
Además, Madruga ha destacado que aparece con mayor intensidad la violencia digital; así, casi el 5 % de los profesores reconocen haber sufrido acoso en redes sociales.
El informe muestra la sensación de abandono que sufren los docentes en el ejercicio de sus responsabilidades: Siete de cada diez denuncia falta de reconocimiento social y profesional, el 90 % echa en falta apoyo de la administración y casi el cien por cien asegura sufrir sobrecarga de trabajo.
Este desencanto también se manifiesta en el ámbito salarial, ya que nueve de cada diez consideran que su nivel retributivo no se corresponde con la responsabilidad, carga de trabajo y exigencia que implica la docencia, lo que contribuye a que esta profesión pierda atractivo.
La encuesta se ha realizado en centros públicos de Enseñanza Infantil, Primaria, Secundaria, Formación Profesional, centros de Régimen Especial (conservatorios, escuelas de arte, de idiomas) y centros de Educación Especial de todas las comunidades autónomas.
Las principales reivindicaciones de los docentes son la reducción de ratios, el refuerzo de la autoridad, mejora de poder adquisitivo, reducción de la burocracia y reducción del horario lectivo.
Los profesores lamentan la falta de protocolos claros y eficaces ante conflictos, problemas de convivencia o situaciones complejas, lo que genera inseguridad y sensación de desprotección. En este sentido, el 97,8 % insisten en la necesidad de reorientar los planes formativos hacia situaciones prácticas del día a día porque cree que los protocolos son inútiles e insuficientes.
Además, el 54 % reconoce que no ha recibido formación adecuada para gestionar los problemas del aula.
El sindicato reclama que este escenario no puede normalizarse. "Los datos no han mejorado respecto al año anterior, sino que se han visto empeorados", ha aseverado Mario Gutiérrez, responsable de Educación de CSIF. "La situación de la educación no es buena, es grave", ha alertado.
Sobre esta situación hay que recordar que el pasado diciembre la Junta de Andalucía aprobó un decreto para reforzar la Ley de reconocimiento y autoridad del profesorado. Contempla la presunción de veracidad del testimonio de los docentes, les otorga asistencia jurídica y psicológica gratuita y promueve ante la fiscalía la calificación como atentado de estas agresiones. Unas medidas que cobran mayor sentido tras conocerse estos datos.
Más allá de lo que sucede dentro del aula, según esta encuesta los docentes también consideran que sufren una excesiva sobrecarga de trabajo debido a la burocracia que deben afrontar fuera de las aulas.