En todos los puntos de la geografía andaluza se aceleran los preparativos para una de las celebraciones más tradicionales. Las calles se preparan para los desfiles procesionales.
En todas las ciudades andaluzas se preparan ya para la Semana Santa. En las casas se planchan las túnicas de nazarenos y penitentes, y se cocinan los dulces típicos de estas fechas, desde los papaviejos de Almería hasta los gañotes y rosquetes de Cádiz, pasando por las torrijas o los pestiños.
En las calles se empiezan a montar los palcos en las zonas por donde discurrirán los cortejos procesionales. Se refuerzan las plantillas de los restaurantes y también los dispositivos de seguridad.
Las bandas de música y agrupaciones musicales ultiman sus ensayos mientras las calles se llenan con los aromas del incienso. Un ambiente especial que anticipa la llega de una de las celebraciones más populares de Andalucía.