El centro cívico de Córdoba es un limbo en el que los familiares de las personas que están desaparecidas esperan noticias.
Se les toman muestra de ADN y hay psicólogos que les atienden.
Andalucía Directo ha estado allí.
El Centro Cívico Poniente Sur de Córdoba se ha convertido en el principal punto de atención a los familiares de las víctimas del grave accidente ferroviario registrado en las últimas horas. A este espacio acuden personas procedentes de distintos puntos del país en busca de información sobre sus seres queridos, que viajaban en alguno de los trenes siniestrados. Allí ha estado Andalucía Directo.
Además de Córdoba, se han habilitado otros puntos de atención en Huelva, destino de uno de los trenes afectados, y en Málaga, ciudad desde la que partió el primer convoy que descarriló, un tren de la compañía Iryo con destino Madrid. No obstante, en la provincia cordobesa, el Centro Cívico Poniente Sur es actualmente el único punto oficial operativo.
En estas instalaciones, los familiares reciben información, asistencia psicológica y apoyo logístico. Profesionales especializados atienden a las personas que llegan en un estado de gran incertidumbre y angustia. “La falta de información genera una ansiedad enorme. Nuestra prioridad es acompañarles y atender sus necesidades más básicas”, explica Lourdes, psicóloga que trabaja en el centro.
El protocolo de atención comienza con la recogida de datos de las personas desaparecidas para facilitar el contacto con los familiares conforme se dispone de nueva información. Posteriormente, se evalúan sus necesidades inmediatas, que pueden incluir alimentación, alojamiento, ropa o atención psicológica continuada.
Durante toda la jornada, el centro ha registrado un constante trasiego de vehículos de Protección Civil, muchos de ellos trasladando familiares escoltados por la Policía Local. La atención se presta de forma coordinada entre voluntarios de Cruz Roja, Protección Civil, personal sanitario y trabajadores de Renfe, que colaboran en el acompañamiento y la asistencia a los afectados.
Uno de los momentos más difíciles para las familias se produce en este mismo centro, donde se les toman muestras de ADN que serán cotejadas con las de los cuerpos hallados en el lugar del accidente. Tras este trámite, los familiares son trasladados al Instituto de Medicina Legal de Córdoba, donde ya han comenzado a llegar los primeros cuerpos de las víctimas.
Para afrontar la complejidad de las identificaciones, se ha activado a la práctica totalidad de los forenses de la provincia. La Junta de Andalucía ha anunciado, además, la posibilidad de reforzar el dispositivo con profesionales procedentes de otras provincias. También se cuenta con apoyo logístico de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que ha desplazado camiones isotérmicos para facilitar el trabajo forense.
La identificación de las víctimas será un proceso largo y doloroso, pero necesario para ofrecer respuestas a las familias. Una labor silenciosa que permitirá, en medio de la tragedia, aportar el único alivio posible a quienes esperan noticias: saber dónde están los suyos y poder despedirse de ellos.