El de arriero es un oficio duro y necesario que tiende a desaparecer.
Rafael Cuadrado es uno de los últimos muleros de Sierra Morena y de España.
Un oficio con más de 10 siglos de tradición y que se mantiene gracias al trabajo de Rafael. Con el paso del tiempo los animales han sido sustituidos por maquinas, pero Rafael no quiere abandonar un oficio heredado.
El arriero es la persona que se dedica al transporte de mercancías por tracción animal, que tradicionalmente cargaban las aceitunas de los olivares en pendiente, en lugares de difícil acceso. Rafael mantiene en su cuadra 16 mulos, todos trabajan por igual y son parte de su familia.
Rafael lleva 48 trabajando y quiere jubilarse siendo arriero y él mismo reinventa su oficio, eso sí, siempre acompañado de sus inseparables animales, el de mayor edad Campanario, que cumple ahora 32 años, siempre al lado de Rafael.