DESCUBRIMIENTO
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Científicos de Almería y Granada identifican una bacteria intestinal que mejora la fuerza muscular

Se trata de una bacteria del género Roseburia, cuyo hallazgo puede dar lugar a un probiótico que permita mantener la condición física a pesar del envejecimiento.

Tras ocho años de investigación se ha demostrado en ratones que mejoran un 30 % su fuerza muscular.

Ahora entra en fase de prueba en humanos, tras su publicación en una prestigiosa revista científica. 

CANAL SUR MEDIA 12 marzo 2026

Científicos de las universidades de Almería y de Granada, junto con otros investigadores de Países Bajos, han identificado una bacteria en el intestino humano que es capaz de mejorar la fuerza muscular, un hallazgo que puede dar lugar a un probiótico cuyo consumo ayude a mantener esa fuerza a pesar del envejecimiento.

Se treta de una bacteria intestinal del género Roseburia, asociada con músculos más fuertes y una mejor condición física.

Borja Martínez Téllez, es el investigador de la Universidad de Almería implicado en este proyecto, que se ha desarrollado durante ocho años y continúa ahora con una nueva fase de probarla en humanos. Explica cómo la experimentación en ratones ha demostrado que "mejoran su fuerza muscular en un 30 %".

"En conjunto, nuestros hallazgos aportan una evidencia sólida que ratifica la existencia de un eje intestino-músculo en el que esta bacteria identificada modula positivamente el metabolismo muscular y la fuerza muscular", ha explicado el catedrático del Departamento de Educación Física y Deportiva de la Universidad de Granada, Jonatan Ruiz, sobre este proyecto.

Además, han observado que la bacteria es menos abundante en adultos mayores que en jóvenes, lo que sugiere que sus niveles pueden disminuir con la edad, un periodo en el que se pierde masa muscular.

"Esto abre la posibilidad de que la bacteria investigada pueda usarse como probiótico para ayudar a preservar la fuerza muscular durante el envejecimiento", ha añadido el investigador Borja Martínez Téllez.

El equipo ha estudiado muestras de heces de 90 adultos jóvenes sanos y de otros 33 con 62 años o más para analizar si determinados microbios intestinales se asocian con la fuerza muscular.

Los participantes también han realizado varias pruebas de condición física, incluyendo fuerza de prensión manual -o fuerza de agarre-, la de piernas y la fuerza del tren superior, combinado con medir su capacidad cardiorrespiratoria.

Entre los numerosos grupos bacterianos detectados, destaca el género Roseburia, ya que su abundancia se asocia con el aumento de la masa muscular y la fuerza, especialmente en la 'Roseburia inulinivorans'.

Los adultos mayores en los que esta bacteria está presente han demostrado tener un 29 % más de fuerza de prensión manual que los que no tienen dicha bacteria.

Otras especies del género Roseburia ofrecen patrones diferentes relacionadas con la fuerza de piernas y del tren superior, mientras que algunas como 'R. faecis' y 'R. hominis' no arrojan asociaciones significativas con los indicadores estudiados.

Para explorar si la Roseburia puede influir directamente en la función muscular, los investigadores han experimentado con ratones a los que han reducido temporalmente su microbiota intestinal para dar cepas humanas de la bacteria.

El estudio ha medido que los ratones tratados con la bacteria han presentado un aumento aproximado del 30 % en la fuerza de agarre de las extremidades anteriores y han desarrollado fibras musculares de mayor tamaño. 

La investigación se ha desarrollado durante ocho años y continúa ahora con una nueva fase de probarla en humanos. Todo un hito publicado en la revista científica Gut, de reconocido prestigio.

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