Varios hombres desde tres vehículos asaltaron y tirotearon otros dos coches que transportaban hachís. La persecución, con disparos incluidos, alertó a los conductores de la vía, que avisaron a emergencias. Investigar estos delitos es muy complejo porque quienes sufren el asalto tampoco denuncian.
La Guardia Civil ha esclarecido un asalto entre grupos dedicados al narcotráfico, conocido como "vuelco", ocurrido en julio de 2025 en la autovía A-381, entre Los Barrios y Jerez de la Frontera, en el que un convoy que transportaba hachís fue interceptado y tiroteado, y ha detenido a tres personas presuntamente implicadas en los hechos. Según ha informado el instituto armado, a los arrestados se les imputan los delitos de falsedad documental de placa de matrícula, contra la salud pública y pertenencia a grupo u organización criminal. Este tipo de delitos resulta especialmente complejo de investigar, ya que las propias víctimas suelen evitar denunciar al estar implicadas en el transporte de drogas.
Los hechos se produjeron en la noche del 6 de julio de 2025 cuando un vehículo Audi con placas de matrícula manipuladas circulaba por la A-381 en dirección a Jerez transportando un cargamento indeterminado de hachís, precedido por un vehículo lanzadera encargado de alertar de posibles controles policiales. En ambos coches viajaban cinco individuos, tres residentes en España y dos en Francia.
Según la investigación, tres vehículos pertenecientes a otro grupo criminal detectaron el convoy en la zona de la Bahía de Algeciras y lo persiguieron a gran velocidad por la autovía, utilizando dispositivos luminosos azules similares a los de las fuerzas de seguridad y realizando maniobras de conducción agresivas que pusieron en riesgo a otros conductores. A la altura del kilómetro 62,5 de la vía, los perseguidores interceptaron el vehículo y abrieron fuego contra él, lo que provocó numerosas llamadas de usuarios de la carretera alertando a la Guardia Civil.
Tras activarse un dispositivo de búsqueda, los agentes localizaron el coche abandonado con once impactos de bala y restos de sangre en su interior. El vehículo se encontraba vacío, con los asientos traseros abatidos y el del copiloto adelantado, indicios que confirmaron la sospecha de que se estaba utilizando para transportar droga, extremo ratificado por el servicio cinológico desplazado a la zona.
Durante la inspección y la batida posterior, los agentes hallaron a unos 2,5 kilómetros del lugar, bajo un puente de unos ocho metros de altura, a un ciudadano francés con diversas heridas, que fue evacuado de urgencia al Hospital de Puerto Real.
A partir de estas evidencias, la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Cádiz, en su sección de Delitos contra las Personas (Homicidios), inició la denominada operación “MK ULTRA”, que requirió un importante despliegue de recursos debido a la dificultad que supone investigar este tipo de asaltos entre organizaciones criminales.
Las pesquisas permitieron localizar a los presuntos responsables en distintas localidades de la Costa del Sol, donde operaba una organización estructurada y jerarquizada, con acceso a armas y que adoptaba numerosas medidas de seguridad para evitar ser detectada. La investigación también se vio dificultada porque el ciudadano francés herido abandonó el hospital en cuanto pudo valerse por sí mismo y salió del país.
Finalmente, el pasado 25 de febrero, y tras obtener las correspondientes autorizaciones judiciales, los agentes realizaron cinco registros domiciliarios en la Costa del Sol, Dos Hermanas y Sevilla. En estas dos últimas localidades fueron detenidas tres personas presuntamente implicadas en el asalto.
Durante los registros se intervinieron diversos efectos que refuerzan los indicios reunidos por los investigadores y apuntan a que otros integrantes de la organización habrían abandonado España. La operación ha sido desarrollada por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Cádiz y ha estado dirigida por el Juzgado Mixto número 1 de Chiclana de la Frontera.