Los vecinos se están organizando para evitar la proliferación de los puntos de droga del barrio que, aseguran, atraen inseguridad.
Preparan medidas de protestas pero, de momento, montan guardia para ahuyentar a los compradores.
Los vecinos de la calle Botica, del barrio de Santa María de Cádiz y las calles aledañas, están en pie de guerra contra los puntos de venta de droga que se han establecido, dicen, por el barrio. Desde el viernes montan guardia hasta altas horas de la madrugada para disuadir a los compradores.
Reunión de vecinos en la calle Botica decidiendo qué acciones tomar contra los puntos de venta de droga establecidos por el barrio de Santa María. Han montado guardia cuatro noches consecutivas. Denuncian que frecuentan el barrio personas drogadas que están acabando con su tranquilidad de día y de noche. Las quejas a la policía son continuas, pero dicen que el barrio está demasiado abandonado.
"Están viniendo gente que están colocada totalmente por aquí, locos perdidos, yo no sé lo que están vendiendo. Cogen a una persona mayor, te la arrinconan, la empujan, la zarandean, le quitan el dinero... y los niños, exactamente lo que ha pasado hace dos días", dice una vecina, Estefanía Ocaña.
Otra vecina, Gloria Beardo Pérez, cuenta que se pasa las noches en vela, por miedo y por ruido: "A las dos de la mañana allí se escucha chillar, cantar, pelearse, llorar, patadas en la puerta...". Y otra, María Luisa Sánchez, asegura que su nieta vive atemorizada, "ve a la policía y se pone a llorar".
No es la primera vez que en el barrio de Santa María hay problemas por la presencia de la drogadicción. Los vecinos preparan pancartas en repulsa y plantean una denuncia colectiva. De momento, esta noche vigilarán de nuevo la calle Botica en señal de protesta.