Pepita había solicitado una plaza en el albergue. Padecía del corazón y, aunque recibió asistencia, finalmente perdió la vida en la calle.
Concentración de protesta en San Fernando /Cádiz) por la muerte en la calle de una persona sin techo, Pepita, natural de la ciudad, que había vuelto después de años viviendo fuera.
Ella y su pareja dormían en la calle porque Pepita no había podido acceder a una plaza en el albergue Federico Ozanam. Padecía del corazón y aunque recibió asistencia, finalmente perdió la vida en la calle.
La Plataforma por los Derechos de las Personas sin Hogar, que aglutina a varias asociaciones como Derechos Humanos y Calor en la Noche, ha convocado esta concentración en la que piden más recursos para que nadie viva ni muera en la calle.
No hay censo oficial de cuántas personas sin techo viven en la calle en San Fernando, pero se estima que son unas 60.