Almería es la principal provincia productora, con casi 15.000 hectáreas plantadas. Este año se podría batir récord de ventas.
Los agricultores temen el impacto del acuerdo de la Unión Europea con Mercosur, que ha entrado en vigor el 1 de mayo.
En Almería ha comenzado ya la recolección de la cosecha de sandías y melones, que este año se ha retraso un poco por las lluvias del invierno.
Esta temporada se espera batir récord y superar las 335 toneladas que salieron de la provincia almeriense en la anterior campaña. Las zonas de cultivo se han incrementado y hay plantadas cerca de 15.000 hectáreas. Los agricultores temen el impacto que pueda tener el acuerdo de la Unión Europea con Mercosur, que ya está en marcha desde el 1 de mayo.
Los melones amarrillos son los primeros en llagar a los mercados. Estos días grupos de cortadores recogen la cosecha en los invernaderos, y en los almacenes se comienza a envasar los melones que llegarán a toda Europa. El año pasado se exportaron desde España 841.000 toneladas y cerca de la mitad salieron de Almería, la principal provincia productora.
La campaña ha comenzado con un aumento de cultivo superior al 8 por ciento y los precios comienzan a bajar. Los precios en origen comenzaron muy bien, pero ya están en 60 céntimos el kilo, se lamenta Sergio Ruiz, que controla cada día el invernadero y cuenta las horas para recoger su primera cosecha de sandías. La recolección se ha retrasado y espera menos kilos a causa de las lluvias del invierno. También le preocupa la competencia de terceros países.
Los melones y sandías de Almería ya están en plena producción. Para la recolección se contratan grupos de cortadores y las catas de azúcar confirman la calidad exigida.
Los cultivos de sandía han aumentado un 8 por ciento y los de melones, un 13 por ciento. En total, 14.600 hectáreas que llenan de sabor la primavera y el verano.