El programa "75 Minutos" se vuelva este martes con El Rocío. El equipo se desplaza a la aldea que, un año más, se engrandece en la celebración más esperada por los almonteños, los onubenses y los miles de peregrinos que cada año se acercan a ver a la Virgen del Rocío. Nuestros reporteros vivirán en primera persona todo lo que ocurra en los últimos días de camino y, sobre todo, en la aldea almonteña. Mañana, tarde y noche. Y también de madrugada, en la procesión tras el salto de la reja. El Rocío, como pocas veces se ha visto.
Es imposible atravesar la Raya Real. La falta de lluvias ha hecho que se acumulen más de dos palmos de arena. La Hermandad de Jaén, acompañada por La Carolina y Baeza, intenta hacer los siete kilómetros que les separan del lugar donde van a dormir. El calor es abrasador y, en la barra de promesa del Simpecado, las manos se agarran con fuerza para empujar y empujar. Es uno de los caminos emocionantes que la reportera Bea Díaz hace con una de las hermandades que más tiempo peregrina a pie.
Pasión, fervor y mucha emoción. Estos son los sentimientos que con más fuerza han recogido los reporteros de 75 Minutos durante 72 emocionantes horas en la aldea. Javi García comparte el entusiasmo de las presentaciones de los diferentes romeros onubenses desde un lugar privilegiado junto a la Hermandad Matriz de Almonte. Mientras, Paco Ballesta y Rocío Vicente participan en varias de las llegadas, entre aplausos y vítores, de las hermandades más numerosas y antiguas, procedentes de las ocho provincias andaluzas pero también de mucho más lejos. Pero 75 Minutos también está presente en el momento religioso que quizás más fervor despierta entre los fieles.
Bea Díaz vive con los almonteños el salto de la reja. Los nervios a la salida de la procesión de la Virgen del Rocío se han convertido ya en una estampa clásica para los que viven todo el año esperando este momento. Nervios de los que esperan esta experiencia por primera vez y de los que, aunque hayan pasado muchos años, siguen sintiendo la misma emoción. O mayor.
Además, el programa también hablará con los que están trabajando, desde médicos, veterinarios o agentes de la Guardia Civil, destinados en la aldea, hasta todos los que hacen posible que, por un fin de semana, lo único de lo que miles de peregrinos tengan que preocuparse sea de sentir y disfrutar de su Virgen.