Se cumplen tres años del inicio de la guerra civil en el país africano, que sufre la mayor crisis humanitaria del mundo.
En "Despierta Andalucía" hablamos con Igor García, responsable de Comunicación de Médicos Sin Fronteras, y con José Sánchez, un enfermero andaluz que trabaja sobre el terreno.
"Se están cometiendo crímenes de guerra diariamente".
Este 15 de abril se cumplen tres años del inicio de la guerra en Sudán, un encarnizado enfrentamiento entre el ejército y los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF, por sus siglas en inglés). Como consecuencia, el país sufre la mayor crisis humanitaria del mundo y también la más ignorada.
Lo que ocurre en Sudán "es un fracaso colectivo", destaca en "Despierta Andalucía", Igor García Baquero, responsable de Comunicación de Médicos Sin Fronteras (MSF). La ONG mantiene abierto un operativo de asistencia en el país africano y alerta de que cerca de 14 millones de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares, víctimas de campañas de limpieza étnica, violencia sexual, ejecuciones, torturas, secuestros, arrestos arbitrarios y saqueos. Y todo con el sistema sanitario local prácticamente destruido.
Son 14 millones de personas "que han sufrido una violencia descarnada, brutal e impune", explica, "y que continúa". Así, "esta misma semana nuestros equipos de Médicos sin Fronteras en Darfur han tratado a 56 heridos por ataque de drones", relata.
En febrero pasado una misión de Naciones Unidas acusó a las RSF de cometer actos de genocidio durante la captura de la capital de Darfur Norte, El Fasher, a finales de octubre de 2025, en una de las mayores masacres de la historia moderna.
"Se están cometiendo crímenes de guerra diariamente, ataques a hospitales, amenazas, ataques contra la población civil", enumera.
Sin embargo, es una guerra ignorada por la comunidad internacional y por los medios de comunicación. "Estamos en un momento en el que el mundo tiene múltiples crisis y tenemos un déficit de atención, porque cada crisis va superponiéndose a la otra", indica el responsable de comunicación de MSF al analizar porqué apenas se habla de la dramática situación que atraviesa la población sudanesa. "Lo que sí es evidente es que es un fracaso colectivo político", subraya.
Ante todo hay que "proteger a la población civil" y aumentar de manera urgente la ayuda humanitaria. "Llevamos mucho tiempo pidiéndolo, pero los programas de ayuda que se prevén para Sudán solo están financiados en una mínima parte". denuncia Igor García.
En este momento Médicos Sin Fronteras tiene desplegados en Sudán más de 200 trabajadores extranjeros, aunque la mayor parte de su operativo está formado por población local. "Estamos trabajando ahora mismo en 9 de los 18 estados de Sudán y gestionamos o damos apoyo a unas 30 estructuras de salud", entre hospitales y centros de atención primaria.
Entre los trabajadores de MSF que están trabajando sobre el terreno en Sudán se encuentra José Sánchez, un enfermero de Ronda (Málaga) que nos atiende desde Puerto Sudán, el principal puerto comercial del país, donde la ONG tiene su base de coordinación.
"Los civiles están siendo atacados de forma indiscriminada" y los hospitales también son objetivos, confirma Sánchez, que cita como ejemplo un ataque ocurrido muy cerca hace unos días en el que resultaron muertas 12 personas. "Esto es algo que se está repitiendo, se ha perdido el respeto por las estructuras sanitarias y esto hace muy difícil que nuestro trabajo se pueda llevar a cabo", denuncia. "Los hospitales tendrían que ser un lugar seguro para pacientes y para el persona que trabaja en ellos", recalca.
También se están atacando infraestructuras civiles, "mercados, escuelas, fuentes donde la gente se aprovisiona de agua, y se están saltando las normas de la guerra, si alguna vez las tuvo".