En El Mirador de Andalucía, esta analista y denunciante de los excesos del régimen de los ayatolás en su país describe como "lucha por la dignidad" las manifestaciones cruelmente reprimidas con miles de muertos en las calles.
La situación en Irán se ha vuelto crítica debido a un apagón informativo impuesto por el régimen, que ha cortado las conexiones de internet y redes sociales mientras la cifra de fallecidos en las calles podría ascender hasta las 2,000 personas.
De todo ello ha hablado en El Mirador de Andalucía la analista y activista iraní Ryma Sheermohammadi que describe este escenario, no solo como una protesta política, sino como una "lucha por la dignidad" necesaria para que el ser humano sienta que vive una vida digna. Según Sheermohammadi, tras la muerte de Mahsa Amini en 2022, se inició una verdadera resistencia civil donde las mujeres decidieron salir a la calle "como nos dé la gana", desafiando la capacidad del régimen para detener a miles de ciudadanas.
A diferencia de movilizaciones anteriores, las protestas actuales presentan rasgos distintivos, como la unión del gremio de comerciantes del bazar de Teherán, un sector tradicionalmente cercano al régimen que esta vez inició la huelga. Sheermohammadi explica que este movimiento se extendió como la "reproducción de las células en el cuerpo", sumando a universitarios, docentes y diversos grupos étnicos que sufren la violación de sus derechos.
La activista destaca que ahora se ve a mujeres protestando junto a hombres, incluso en zonas muy religiosas como Baluquestán, donde las mujeres claman "muerte al dictador" vistiendo sus chadores.
La "represión", denunciada por la analista, es dice "tremenda", llegando al punto de que las autoridades cobran a las familias por entregarles los cuerpos de sus fallecidos. En un desgarrador testimonio, Sheermohammadi relataba una breve llamada desde Irán donde un contacto le confesó: "20 miembros de mi familia han muerto. No tenemos dinero para ir a buscarlos a todos y tenemos que escoger". Este horror se enmarca en un contexto de colapso económico, inflación descontrolada y una mafia de corrupción que gestiona de manera atroz los recursos hídricos en medio de una grave sequía.
Sobre el futuro del país, Sheermohammadi considera que, aunque un cambio de régimen a corto plazo es complicado, el proceso es "absolutamente claro y seguro" a medio plazo si la parte militar decide ponerse del lado de la democracia. No obstante, advierte que mientras esto ocurre se sucederán muchas "atrocidades", por lo que hace un llamamiento urgente para que la comunidad internacional y el Consejo de Seguridad actúen inmediatamente para salvar a los casi 100 millones de iraníes que se encuentran "completamente secuestrados" por el sistema actual.