La banda sevillana ha reinterpretado el clásico 'A bailar, a bailar' de los Cantores de Híspalis y se ha unido a figuras como Falete, Tomasito y la Asociación de mujeres Coro Azar de Cantillana y lo ha contado "La mañana de Andalucía".
El grupo sevillano Califato 3/4 ha vuelto a situarse en el centro de la escena musical con la 'Tiny Mesa Camilla", una iniciativa de Cruzcampo que reinterpreta el clásico 'A bailar, a bailar' de los Cantores de Híspalis. En esta colaboración, la banda se ha unido a figuras como Falete, Tomasito y la Asociación de mujeres Coro Azar de Cantillana para dar una vuelta de tuerca al repertorio popular andaluz.
Manuel Chaparro, voz y "capataz" de la formación, ha explicado en "La mañana de Andalucía" que la elección del tema fue deliberada debido a su importancia histórica: "Los Cantores de Híspalis es el Santo Grial, une el pasado con el presente y con el futuro".
El proyecto surgió en un momento de alta presión creativa para la banda, que se encontraba inmersa en la grabación de su nuevo disco cuando aceptaron el reto de la cervecera. "Estábamos súperestresados con el disco y llegó Cruzcampo y nos dijo: ¿Por qué no hacéis una sevillana? Pero solamente tenéis tres semanas", recordó Chaparro sobre la intensidad del encargo. A pesar de los plazos, el grupo integró su particular visión que mezcla lo electrónico con el folklore, manteniendo el respeto por la estructura clásica.
María Luna, la voz femenina del grupo, destacó que la esencia se mantiene intacta a pesar de las nuevas temáticas: "Yo estoy cantando una sevillana pura y dura con una letra diferente, hablando de redes y de cosas de hoy en día".
La identidad de Califato 3/4 trasciende lo puramente musical, definiéndose a través de una conexión profunda con sus raíces y una forma de entender la existencia. Según sus integrantes, ser flamenco no se limita exclusivamente al cante o al baile, sino que "es una forma de vivir, de afrontar la vida, de levantarse, de comer, de beber".
Esta autenticidad les ha permitido colaborar con artistas consagrados de forma honesta, aunque a veces el proceso sea emocionalmente complejo, como ocurrió con el fallecido Andrés de Jerez. Al recordar su impacto en el grupo, los músicos se mostraron conmovidos: "Ha sido una persona que nos ha entregado su alma desde el minuto cero y eso se agradece mucho".
Con el éxito viral de su última versión, el grupo se prepara para un verano intenso que los llevará por escenarios nacionales e internacionales. El próximo 21 de junio actuarán en el festival Icónica Santa Lucía de Sevilla junto a La Plazuela, una cita donde Chaparro promete que quieren "liar la gorda porque jugamos en casa". Tras su paso por la capital hispalense, la banda cruzará las fronteras para actuar en lugares emblemáticos como el Jazz Café de Londres y posteriormente en Dublín, consolidando su estatus como profetas en su tierra que ahora conquistan el público europeo