El balance es de al menos 3 detenidos y más de 40 heridos heridos, entre ellos un Mosso herido de gravedad.
Nueva noche de incidentes con disturbios callejeros y cargas policiales en Barcelona. Los choques han vuelta a tener como escenario la Vía Layetana y la sede de la Jefatura Superior de Policía. Un concentración convocada por los CDR contra la represión policial acabó con el lanzamiento de todo tipo de objetos y la respuesta de la policía con cargas. El balance es de al menos 3 detenidos y una treintena de heridos, entre ellos un Mosso herido de gravedad.
Una concentración convocada por la tarde en la Vía Laietana de Barcelona por los Comités de Defensa de la República (CDR) que había reunido a unas 10.000 personas, según la Guardia Urbana, derivó pasadas las nueve de la noche en una batalla campal entre manifestantes y agentes de los antidisturbios de los Mossos.
Las cargas policiales se han producido después de que un pequeño grupo de los concentrados en las inmediaciones de la Jefatura de la Policía Nacional, en la Vía Laietana, echara abajo un vallado que les separaba de los agentes y empezara a lanzarles todo tipo de objetos.
La policía ha cargardo con dureza contra los concentrados, lanzándoles en algunos casos proyectiles de 'foam', mientras algunos de los agentes se han visto acorralados en algún momento por unas decenas de manifestantes, que les han agredido.
En torno a las 22 horas, los Mossos d'Esquadra han recurrido a pequeñas cargas para despejar la Vía Laietana de manifestantes y han dispersado a los concentrados hasta la plaza Urquinanona y hacia otros puntos del centro de Barcelona.
Los aletracados han continuado luego en otras zonas con barricadas y el incendio de varios contenedores.
Aunque los disturbios han sido de una intensidad menor a los vividos la semana pasada, el balance provisional de los disturbios es de al menos tres detenidos por parte de la Policía Nacional y de 30 personas atendidas por los servicios sanitarios, entre ellos una de gravedad, un agente de los Mossos d'Esquadra que ha caído de un vehículo policial.