La ministra desmiente al presidente de Canarias, defiende que el operativo "pasará a la historia" como modelo de respuesta sanitaria y celebra que España ha proyectado la imagen de "un país serio, preparado y solidario".
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha afirmado este martes que el operativo desplegado ante la crisis del hantavirus "pasará a la historia" como modelo de respuesta sanitaria, al tiempo que ha destacado la coordinación internacional, la rapidez de actuación y el rigor científico con el que se ha gestionado esta emergencia.
"No me cabe ninguna duda de que este operativo pasará a la historia y servirá como un modelo y una referencia para el futuro", ha señalado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, en la que también ha sido preguntada por las críticas del Gobierno canario y su presidente, Fernando Clavijo, contrario a la evacuación del crucero en el archipiélago y que este martes ha acusado al Gobierno de ocultar que en el barco había pasajeros positivos antes de la evacuación.
García ha asegurado que desde que empezó la crisis por el brote de hantavirus en el barco MV Hondius el Gobierno ha dado información "absolutamente transparente" de toda la situación epidemiológica de todos los pasajeros, y que cuando llego el buque no había ningún positivo, ni ninguna persona que tuviera síntomas.
"Y cuando hablo de síntomas, no solamente hablo de síntomas respiratorios ni siquiera cuando les tomamos la temperatura en el buque una vez atracado. Una vez fondeado este buque, no había ni una sola persona que tuviera fiebre", ha asegurado la ministra.
La ministra ha incidido en las "medidas de seguridad extra" que ha tenido el Gobierno respecto a las personas del buque y a las que han participado en el operativo, y ha asegurado que se han considerado "que todos podían ser posibles casos", con lo cual -ha advertido- "no ha lugar a las especulaciones y no ha lugar a las acusaciones".
Se actuó, ha insistido, según los protocolos epidemiológicos marcados por el OMS y por el ECDC (Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades, siglas en inglés) y las pruebas que se hicieron en Cabo Verde han sido evaluadas y trasladadas por la organización mundial, según ha explicado.
La titular de Sanidad ha señalado que España ha proyectado la imagen de "un país serio, preparado y solidario", capaz de ofrecer una respuesta coordinada, "compleja y rápida", basada en el "rigor" y la "evidencia científica", y coordinada internacionalmente.
De cara al futuro, ha advertido de que "vendrán más crisis", pero ha defendido que España ha demostrado estar preparada para afrontarlas tanto desde el punto de vista técnico, con un sistema sanitario público "sólido y ejemplar", como desde el plano humano.
Por último, la ministra ha expresado, en un plano más personal, que ha sido "un honor" poder mostrar ante autoridades internacionales la capacidad de respuesta de España en situaciones difíciles, así como la "humanidad" con la que se ha desarrollado todo el dispositivo, y ha destacado la "enorme satisfacción" por el desempeño del sistema sanitario, la vigilancia epidemiológica y los profesionales implicados.
"No somos un Gobierno que mira para otro lado y somos un gobierno que nos hacemos cargo, no solamente nos hacemos cargo de la salud de nuestros compatriotas que iban en el barco, también nos hacemos cargo de la salud global", ha señalado.
Luz verde a la ley que limita la gestión privada de la sanidad a casos "excepcionales"
El Consejo de Ministros ha dado luz verde este martes a la ley que prioriza la gestión pública de los servicios sanitarios y limita la privada a casos estrictamente excepcionales, que deberán estar objetivamente motivados y acreditar que la fórmula elegida es sostenible y eficiente.
Tras superar su segunda vuelta por el Consejo, el proyecto de Ley de Gestión Pública e Integridad del Sistema Nacional de Salud iniciará ahora su andadura parlamentaria para blindar la sanidad pública y asegurar el carácter universal, equitativo y de calidad del sistema sanitario.
"El objetivo es blindar la sanidad pública exigiendo evaluaciones estrictas para cualquier colaboración privada garantizando la calidad y la equidad en todos los centros del sistema nacional de salud", ha enfatizado en rueda de prensa la portavoz de Gobierno y ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz.
Mediante el texto aprobado esta martes se deroga la conocida como ley 15/97, que abrió la puerta a la entrada de grandes grupos en los centros públicos como Quirón o Ribera Salud, que se exportó después a otros hospitales como el de Torrejón de Ardoz (Madrid), recientemente epicentro de una polémica por los audios de su CEO en los que reconocía derivar a los pacientes menos rentables.
En su exposición de motivos, el proyecto argumenta que la evidencia científica muestra que la gestión pública ofrece una mayor equidad en el acceso y mejores resultados en salud, además de garantizar un mayor control y transparencia del gasto público.
De esta forma, la gestión indirecta de los servicios sanitarios tendrá un carácter estrictamente excepcional: para recurrir a ella, las administraciones deberán motivar objetivamente que no es posible la prestación directa y acreditar que la fórmula elegida es sostenible y eficiente.
Para ello, se establecen varios mecanismos de control, el primero, la exigencia de una evaluación previa; en este sentido, se crearán órganos con expertos, profesionales sanitarios y representantes de la sociedad civil.