Entre sus retos, la renovación de la cúpula militar, articular mejoras para los militares y revisar los programas de armamento.
Margarita Robles mantendrá la cartera de Defensa en el nuevo Gobierno con desafíos sobre la mesa como la consolidación de grandes programas de armamento vitales para los Ejércitos y la Armada, la renovación de la cúpula militar o la gestión de los 120.000 militares que forman las Fuerzas Armadas en asuntos como retribuciones, la salida a los 45 años, igualdad o conciliación.
El pasado lunes en la celebración de la Pascua Militar, Robles, estando aún en funciones, ya tuvo oportunidad de indicar ante el Rey y el presidente, Pedro Sánchez, cuáles serán sus prioridades al frente del Ministerio de Defensa durante esta legislatura.
En su discurso en el Palacio Real, señaló a los militares como el "principal baluarte" de las Fuerzas Armadas y mostró su compromiso para seguir desarrollando la "política social" del Departamento en asuntos como la conciliación y la igualdad.
También tendrá sobre la mesa algunas de las principales reivindicaciones de las asociaciones profesionales de las Fuerzas Armadas, como la subida de retribuciones para su equiparación con las fuerzas de seguridad o una solución a la salida obligatoria de las Fuerzas Armadas de los militares temporales de Tropa y Marinería al cumplir los 45 años.
A la vez, reconoció la "constante necesidad de modernización" con un "esfuerzo de inversión" en capacidades militares, así el sostenimiento del actual material y el funcionamiento ordinario de los Ejércitos y la Armada.
Para ello se marcó el propósito de conseguir una financiación "suficiente y estable", fruto del "necesario consenso entre todas las fuerzas políticas parlamentarias", para tener unas Fuerzas Armadas que sean política de Estado. "De la que nadie debe ni puede quedar excluida y que servirá para reforzar también nuestra industria nacional de Defensa", propuso.
Es precisamente en el ámbito industrial donde Robles encontrará algunos de los mayores desafíos para la gestión del Ministerio, ya que siguen pendientes grandes programas de armamento imprescindibles para los Ejércitos y la Armada, como los blindados 8x8 del Ejército de Tierra o la renovación de los cazas de combate del Ejército del Aire y la Armada.
Además, una de las principales medidas que se espera que tome será la renovación de la cúpula militar. La actual fue nombrada por la ministra del PP María Dolores de Cospedal y Robles la confirmó cuando llegó al Ministerio tras la moción de censura. Pero ahora deberá nombrar un nuevo Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), al que sigan los máximos responsables del Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire.