Francia envía su principal portaaviones y ofrece a Chipre una fragata. Portugal autoriza con condiciones a Estados Unidos el uso de su base en las Azores.
La guerra con Irán sigue extendiéndose por todo Oriente Próximo y obliga a Europa a establecer nuevas estrategias. Portugal autoriza con condiciones a Estados Unidos el uso de su base en las Azores. Francia envía su principal portaaviones y ofrece a Chipre una fragata.
Los gobiernos europeos se posicionan ante el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán, y países como Reino Unido y Francia refuerzan su presencia militar en la zona. El presidente francés, Emmanuel Macron, que ha enviado el portaaviones de propulsión nuclear Charles de Gaulle al Mediterráneo, pide una coalición para asegurar las vías marítimas y reabrir el Estrecho de Ormuz.
Por su parte, Reino Unido ha mandado a la región un buque con capacidad antimisiles. Y Portugal ha autorizado con condiciones la utilización de la base aérea de Lajes, en el archipiélago de las Azores, y confirma que permitió a Washington su uso un día antes del ataque a Irán.
El conflicto se recrudece en este país y también en Líbano, donde esta madrugada han muerto al menos diez personas en la capital, Beirut, en ataques israelíes contra Hizbolá.
Irán sigue atacando a los aliados de Washington en la región. Esta madrugada los misiles y drones iraníes han alcanzado Arabia Saudí, Catar y Kuwait, donde ha muerto una niña. La Guardia Revolucionaria anuncia que ha atacado un buque de Estados Unidos en el Índico. Desde Dubái, Australia comienza a repatriar a sus nacionales.
Es el quinto día de la guerra, a la que no se ve el final, y hay miles de turistas atrapados en la región.