Los transportistas amenazan con un paro nacional indefinido, y los constructores con parar obras públicas si no se les repercute en sus contratos el encarecimiento de materias primas como el petróleo.
El litro de diésel ya cuesta 2 euros en decenas de gasolineras. Así estaba marcado este miércoles en los paneles de muchas estaciones de servicio. Es el carburante que antes ha reflejado la subida del precio del petróleo a consecuencia de la guerra de Irán.
La escalada pone en dificultades a los transportistas, que han pedido medidas urgentes al Gobierno y amenazan con un paro nacional indefinido si sus demandas no son atendidas, según Manuel Hernández, presidente de la Plataforma Nacional en Defensa del Sector del Transporte.
Las dificultades se extienden a las obras públicas. Los constructores de obra civil advierten de que tendrán que paralizar arreglos de carreteras, vías ferroviarias, hospitales y colegios si no se revisan sus contratos para actualizar lo que se les iba a pagar, atendiendo a la reciente subida de las materias primas.
Así lo explica Carlos López, presidente del Círculo de Empresas Andaluzas de la Construcción, Ceacop.
Estos profesionales han criticado que en España se invierte la mitad que en Francia o Italia para mantener las infraestructuras ferroviarias, por lo que según ellos aumentan las incidencias en las conexiones por tren.