Los expertos hacen un llamamiento a la tranquilidad e insisten en que la llegada del crucero a Canarias no entraña riesgos para la población local.
El hantavirus es un virus conocido, aunque poco frecuente, con presencia en varios países de América. En 2025 se detectaron 229 casos en el continente: 66 de ellos en Argentina, el país donde circula la variante ‘Andes’, de la que se han documentado casos de transmisión entre humanos con contacto estrecho.
El riesgo de contagio entre humanos se da al compartir un espacio cerrado, durante mucho tiempo, con una persona infectada, o si dormimos en la misma cama con esa persona. El riesgo de contagio es muy alto en relaciones íntimas.
Los cuidadores de personas infectadas deben protegerse con mascarilla. Y también hay riesgo de contagio si manipulamos fluidos, ropa o cualquier objeto contaminado con el virus.
El riesgo de contagio, por tanto, es por contacto estrecho con personas infectadas. El contacto casual, como cruzarse por la calle o por un pasillo, no suele entrañar riesgo. Los expertos insisten en ello y de ahí que la población local de Canarias, lugar al que llegará el buque en el que se ha producido el brote, no corren ningún riesgo porque no habrá interacción entre el pasaje y la población local.
Ese llamamiento a la tranquilidad lo reiteran expertos como el inmunólogo y catedrático de la Universidad de Sevilla Alfredo Corell o el epidemiólogo y exasesor de la Organización Mundial de la Salud Daniel López-Acuña.
El hantavirus se encuentra en los excrementos de los roedores. Esas partículas quedan a veces en los almacenes, por eso sí que recomiendan los expertos la higiene de las latas de comida y bebida antes de que tengan contacto directo con la boca, según explica la experta en seguridad alimentaria María José Zambrano.