La ministra de Educación considera que con su anteproyecto se mejora la calidad de nuestro sistema educativo.
Por su parte, PP y Ciudadanos lo rechazan en su totalidad y Unidos Podemos cree que se queda corto.
La modificación de la LOMCE volviendo a la LOE de 2006 pero con avances. Es la base de la reforma educativa que propone el Gobierno y que hoy ha presentado la ministra de Educación en el Congreso. Partido Popular y Ciudadanos la rechazan en su totalidad mientras que Unidos Podemos la respalda pero cree que se queda corta. Los partidos nacionalistas en principio la ven con buenos ojos.
Casi un centenar de articulos de la LOMCE se modifican en la reforma educativa que plantea el Gobierno y que hoy han presentado en el congreso la ministra de Educación. Se contempla la eliminación de los itinerarios formativos, la inclusión de una asignatura de valores cívicos y éticos en Primaria y Secundaria, el derecho del estado a determinar entre el 55 y el 65% de los currículum educativos dejando el resto a las comunidades autónomas y que la repetición de curso sea algo excepcional. En Bachillerato incluso se contempla la posibilidad de titular con una asignatura suspensa. Ademas la religión se mantiene como oferta obligatoria en los centros pero voluntaria para los alumnos y sera evaluable pero con limitaciones.
Esta medida ha sido criticada por Unidos Podemos que defiende que la religión salga del currículum escolar. Ciudadanos ha anunciado una enmienda de devolución a una reforma que ha calificado de emplasto y provocación y el Partido Popular también ha expresado su total rechazo al anteproyecto.
La ministra se ha mostrado totalmente contraria a la recentralización que propone el Partido Popular y en materia lingüística asegura que los estudiantes acabarán la enseñanza secundaria con un nivel adecuado tanto de castellano como de las lenguas cooficiales.