Afecta por el momento a servicios no esenciales. Comenzó la pasada medianoche. Los demócratas se oponen a los recortes en sanidad que la Casa Blanca había incluido en los presupuestos.
La incapacidad de republicanos y demócratas para acordar una prórroga presupuestaria antes de la fecha límite fijada para este miércoles 1 de octubre ha activado un cierre del Gobierno Federal de Estados Unidos, que por el momento afecta a servicios no esenciales.
El cierre parcial de la administración se ha producido a la medianoche de Washington (06.00 horas en España) y es el cuarto para el presidente Donald Trump, que ya afrontó otros tres durante su primer mandato (2017-2020), entre ellos el más largo de la historia del país en 2018.
Ninguna agencia federal abrirá este miércoles y sus 750.000 trabajadores se quedarán en casa porque no van a cobrar. Solo se mantienen activos servicios esenciales de seguridad y asistencia sanitaria.
Trump quería aprovechar la prórroga presupuestaria que se firma cada año por estas fechas para rebajar la financiación de los programas de salud pública de los que se benefician millones de estadounidenses que no tienen seguro privado. Los demócratas, que rechazan estos recortes, han votado en contra de la aprobación de la prórroga.
Es un pulso político por parte de los demócratas al presidente, de consecuencias impredecibles tanto para los trabajadores del sector público como para millones de ciudadanos.
El último cierre de la administración federal se produjo en 2018 y fue el más largo hasta ahora. Comenzó el 20 de diciembre de 2018, después de que republicanos y demócratas no consiguieran un acuerdo para destinar 5.700 millones de dólares a la construcción del muro en la frontera con México prometido por Trump durante su campaña electoral.
La clausura se prolongó durante 35 días y provocó que 800.000 funcionarios no cobrasen sus nóminas. Concluyó el 25 de enero de 2019 tras alcanzarse un acuerdo temporal -sin fondos para el muro- para reabrir el Gobierno, y continuar las negociaciones presupuestarias. Finalmente, Trump declaró en marzo una emergencia nacional para financiar la construcción de la valla fronteriza.
El mandatario republicano ya había sufrido otros dos cierres ese mismo año. El primero duró tres días, entre el 20 y el 22 de enero, y fue motivado por la decisión demócrata de incluir en el presupuesto ayudas a los inmigrantes, especialmente a los que habían llegado al país siendo niños. El otro, en febrero de 2018, originado por una maniobra del senador Rand Paul, muy beligerante contra el gasto público, duró apenas unas horas, tras las que los congresistas aprobaron el plan presupuestario.
Después del primer mandato de Donald Trump, su sucesor en la Casa Blanca, el demócrata Joe Biden, se enfrentó a la amenaza del cierre gubernamental en noviembre de 2023 y en marzo de 2024, pero logró evitarlo, y ya con Trump elegido para su segundo mandato, en diciembre de 2024, un acuerdo para extender el presupuesto federal frenó ‘in extremis' el cierre.