Feijóo utiliza la desclasificación de los papeles secretos del 23 F para exigir al presidente transparencia sobre Adif, el uso del falcón o el Delcy Gate. Sánchez le afea que le moleste de la desclasificación de los papeles del 23-F.
La desclasificación de los documentos del 23F ha propiciado un cruce de reproches en la sesión de control del Congreso entre Gobierno y PP a cuenta de lo que este partido cree que sería prioritario que desclasificara el Ejecutivo, que ha centrado sus críticas a los populares en su creciente afinidad con Vox. "En lugar de política para adultos, política para ultras", le ha espetado el jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, al líder del PP en su cara a cara parlamentario de este miércoles, en el que Feijóo ha hecho referencia a la decisión de hacer públicos los papeles del 23F.
Al hilo de ello le ha animado a "desclasificar", entre otros asuntos, los presupuestos, los materiales de la vía de Adamuz, las causas del apagón o los viajes de José Luis Rodríguez Zapatero a Caracas. Feijóo ha ironizado dirigiéndose a Sánchez y afirmando: "Si sigue usted así, nos acabará intentando convencer de que el 23F lo paró usted". A renglón seguido ha advertido de que no tendrán que pasar 45 años, ni siquiera 45 días, desde que haya un cambio de Gobierno para saber lo que ha hecho el actual.
Este discurso ha llevado al jefe del Ejecutivo a reprochar a Feijóo su "sarta de mentiras, bulos e infamias" y a reclamarle que actúe ante situaciones como la del expresidente de la Comunidad Valenciana Carlos Mazón o la del alcalde de Móstoles, acusado de acoso sexual.
Posteriormente, la diputada del PP Cayetana Álvarez de Toledo ha afirmado que lo que urge es "una desclasificación integral del sanchismo", y ha pedido desclasificar el historial médico de Sánchez, ante lo que el ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, ha lamentado su "bajeza moral".
También ha dirigido Sánchez a Junts el reproche de copiar el discurso de la derecha y la ultraderecha ante la decisión del partido de Carles Puigdemont, ratificada por su portavoz en el Congreso, Miriam Nogueras, de no apoyar el decreto del escudo social, lo que hace previsible que sea rechazado este jueves por el pleno de la cámara.
La crítica del presidente del Gobierno al PP de practicar su "política para ultras", que ha llegado en pleno intercambio de declaraciones entre este partido y Vox sobre posibles acuerdos para los gobiernos de Extremadura y Aragón, ha sido secundada por la vicepresidenta primera, María Jesús Montero.
En su respuesta a la portavoz del grupo popular, Ester Muñoz, que ve "una España ingobernable" a causa del "caos" del Ejecutivo, ha lamentado que los populares estén perdiendo su identidad, son "engullidos" por la ultraderecha y están poniendo "alfombra roja" a Vox.
De la misma forma, la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, ha acusado al PP de "abrazar a la extrema derecha" con el documento marco que ha presentado este partido para sus negociaciones con Vox.
La desclasificación de los papeles del 23F ha sido un hilo conductor de la sesión, y en respuesta a una pregunta de la portavoz de EH Bildu Mertxe Aizpurua, que ha pedido desclasificar otros documentos como los relativos a los GAL o el caso de Mikel Zabalza, Sánchez ha considerado que con esa decisión se salda una deuda histórica con los ciudadanos. Pero ha reclamado apoyo para que prospere el proyecto de ley que debe sustituir a la ley de Secretos Oficiales y que regula la desclasificación de documentos.
En la siguiente pregunta de la sesión de control, el diputado del PP Guillermo Mariscal ha dicho a la representante de EH Bildu que lo que tiene que hacer es ayudar a esclarecer los asesinatos de ETA.
Bronco ha sido igualmente el debate de la pregunta dirigida por el diputado del PP Jaime de Olano, a la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, quien ha afirmado que ella representa a "la dignidad de la gente trabajadora" después de que el primero la acusara de hacer caso exclusivamente a la "casta sindical", vivir como "una comunista rica" y haber fracasado en sus políticas.
Olano ha cuestionado el feminismo de la vicepresidenta por no haberse pronunciado sobre la segunda denuncia por acoso sexual contra el que fuera director operativo de la Policía Nacional José Ángel González ni la nueva querella conocida contra el exdiputado de Sumar, Íñigo Errejón.
Los casos de acoso sexual han tenido su capítulo en la sesión plenaria, ya que si Sánchez ha pedido a Feijóo actuar ante el caso del alcalde de Móstoles, el diputado de Vox José María Figaredo ha acusado a Montero de pertenecer a un Gobierno de "depredadores sexuales", y la vicepresidenta ha solicitado que se retiren del acta esas frases ofensivas.
Ante las quejas por ello de Figaredo, Montero ha pedido respeto y la presidenta del Congreso, Francina Armengol, ha intervenido para reclamarlo.
Por su parte, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha acusado a Feijóo de confundir la violencia de género y justificarla en casos de divorcios duros, palabras interrumpidas por el secretario general del PP, Miguel Tellado, afirmando desde su escaño que la ministra mentía y siendo llamado al orden por Armengol.