El bailaor sevillano presenta su nuevo espectáculo en el que baila acompañado de gatos.
Estará respaldado con la guitarra de Emilio Caracafé -colaborador habitual de Galván-, y de su hermana Pastora Galván,
Israel Galván presenta este fin de semana en la Bienal de Sevilla su nuevo espectáculo, "Gatomaquia". El bailaor de las soledades decide esta vez actuar acompañado. Galván se reinventa con artistas circenses parisinos con los que convivió unos días rodeado de gatos a pesar de que le dan miedo los animales. Se trata del último circo gitano del mundo, el circo Romanés de París.
El artista asegura que no quiere reivindicar nada, asegura. Su cita con la Bienal este año será distinta. El protocolo sanitario impide contacto con la gente, el murmullo. "Es una bienal muda", dice el artista.
"Gatomaquia" es una apuesta arriesgada, como todas las obras que ha montado Galván desde la primera que montó su compañía en 1998, porque asegura que "la manera más cómoda que me encuentro yo es en el vértigo".
Además, en el espectáculo se mezcla el baile con el circo, "en el que también hay riesgo", como ocurre con los funambulistas, añade.
En su nueva obra habrá improvisación y estará respaldado con la guitarra de Emilio Caracafé -colaborador habitual de Galván-, y de su hermana Pastora Galván, lo que le lleva a afirmar que se trata de un "encuentro entre dos familias: los Galván y los Romanés".