SENTENCIA
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Condena de tres años y medio a Villarejo por revelar datos de un móvil robado a una asesora de Podemos

La Audiencia Nacional condena al excomisario por un delito de revelación de secretos de particulares con difusión a terceros, cometido por funcionario público.

También le obliga a indemnizar a Dina Bousselham y a Pablo Iglesias. 

CANAL SUR MEDIA 6 mayo 2026

La Audiencia Nacional ha condenado al excomisario José Manuel Villarejo a tres años y medio de cárcel por acceder sin autorización y distribuir a dos medios de comunicación el contenido de la tarjeta de un móvil robado en noviembre de 2015 a Dina Bousselham, exasesora de Podemos y del exlíder de este partido Pablo Iglesias.

Villarejo ha sido condenado como autor de un delito de revelación de secretos de particulares con difusión a terceros, cometido por funcionario público, por un caso del que finalmente quedaron fuera dos periodistas, el director y el subdirector de Interviú Alberto Pozas y Luis Rendueles, a quienes otorgaron el perdón las acusaciones ejercidas por Bousselham e Iglesias.

Los magistrados han condenado a Villarejo a indemnizar a la exasesora de Podemos con 5.000 euros y al exlíder de este partido con 1.000 euros, en una sentencia que recuerda que el tribunal está "constreñido" a la petición hecha por la Fiscalía y no puede imponer una cuantía mayor. El Estado es responsable civil subsidiario.

La tarjeta móvil sustraída a Bousselham contenía documentos internos de Podemos, datos bancarios pertenecientes a Pablo IGlesias, imágenes íntimas de la asesora y capturas de chats de Telegram, como los grupos 'Equipo Portavoz' y 'Superagente', y llevó a la publicación de comentarios intercambiados por la cúpula de Podemos, incluido uno en el que Iglesias hablaba de azotar a una periodista.

Su difusión provoca "un daño moral ínsito en la humillación" porque la "vida íntima y personalísima" de la asesora "se vio completamente expuesta a quien no deseaba" y lo mismo ocurre con Pablo Iglesias.

El tribunal, el mismo que actualmente está enjuiciando el caso Kitchen, considera probado que a Bousselham se le sustrajo un móvil en noviembre de 2015 y que la tarjeta de memoria que contenía llegó al Grupo Zeta en enero de 2016. Entonces, el medio decidió no publicar el contenido, del que el periodista Alberto Pozas entregó a Villarejo una copia en un restaurante el 3 de febrero de ese año. Aquella entrega no se debió a requerimiento alguno.

La sentencia considera probado que dicha información, hallada en 2017 en un domicilio de Villarejo y archivada en dos carpetas -'Dina 2' y 'Dina 3'- fue entregada por el comisario a periodistas de los medios El Confidencial y OkDiario, "para que se elaborara y publicara diversas informaciones en descrédito del partido político Podemos" y de su entonces secretario general.

Los magistrados recuerdan que en el procedimiento quedaron contrastadas las citas que Villarejo mantuvo con los informadores de ambos medios en fechas próximas a las publicaciones.

Villarejo se valió de su posición

Según los magistrados, Villarejo, que entonces estaba en activo, no tenía encomendada una investigación a Podemos, y se valió de sus funciones de inteligencia policial "para acceder, sin mediar investigación policial o judicial alguna, a informaciones facilitadas por periodistas", sin el consentimiento de Bousselham y se la facilitó a otros periodistas.

El cometido profesional como policía era su "tarjeta de presentación" en los círculos periodísticos, de los que Villareo se nutre y a los que nutre, "aún cuando la emplee a finalidades desviadas de su labor profesional de la que se vale y le sirve para moverse".

En su condena, el tribunal ha descartado el planteamiento de la defensa acerca de que la información publicada en estos medios podía provenir de dentro de la formación, por la guerra interna a la que apuntaron los periodistas, y también separa la conducta de Villarejo de la de Bousselham, que envió capturas de algunas de sus conversaciones a terceras personas.

Cuando Bousselham reenvió su información "partía de ella esa iniciativa", mientras que "el grueso, prácticamente completo de la información se suministró al acusado sin contar con el consentimiento de Dina Bousselham, almacenándolo aquel seguidamente en dispositivos varios".

A Villarejo se le ha aplicado la atenuante de dilaciones indebidas porque los hechos que se sentencian ocurrieron en 2016 y han sido enjuiciados en 2026, dentro de una pieza separada, la número 10, del caso Tándem o Villarejo. La sentencia considera además válido el registro en el domicilio del excomisario, que su defensa ha cuestionado en otros procedimientos.
Con esta pieza, Villarejo acumula tres condenas por el caso Tándem, la más abultada una de 13 años de prisión, mientras que ha sido absuelto en otros cinco procedimientos.

El exvicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias y los principales dirigentes de Podemos han considerado que la condena a Villarejo por el 'caso Dina' aporta un "poco de justicia" aunque lamentan que no corrige el daño causado a la formación morada.

A través de la red social X el exlíder de Podemos ha proclamado que el "daño político, electoral y moral es irreparable", pero "algo es algo".

Mientras, la actual secretaria general de la formación morada, Ione Belarra, ha subrayado tras esta sentencia que es "imposible reparar el daño que se hizo, no ya a Pablo Iglesias o a Dina Bousselham, sino a la democracia española". "Pero hoy por fin se hace un poco de justicia", ha zanjado.

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