"Andalucía ahora" ha analizado la situación con el alcalde y el presidente de la asociación de propietarios de este enclave del municipio onubense de Almonte y ha buscado el punto de vista de la ciencia para explicar por qué ha ocurrido y qué se puede hacer para que no vuelva a pasar.
La costa de Huelva se enfrenta a una de sus crisis ambientales y urbanísticas más graves de los últimos años tras el paso de la borrasca Francis. El temporal ha provocado un escenario que los testigos describen como casi apocalíptico, ensañándose especialmente con el núcleo costero de Matalascañas. Las olas han barrido prácticamente la totalidad de la estructura del paseo marítimo, afectando gravemente a chiringuitos e infraestructuras críticas como la depuradora de aguas residuales, situada en el entorno sensible del Parque Nacional de Doñana.
Según detalló en "Andalucía ahora" el periodista de Canal Sur Radio Manuel Delgado, la situación es crítica para decenas de inmuebles. "En total han resultado afectados entre 50 y 60 inmuebles de 1,5 km de costa", informaba Delgado, añadiendo que el Ayuntamiento de Almonte ya agiliza los trámites para que el lugar sea declarado "zona catastrófica". Las primeras valoraciones económicas del consistorio son alarmantes, estimando que "para reparar los daños se necesitarían casi 9 millones de euros", una cifra que busca cubrir la reconstrucción de viviendas y locales comerciales gravemente perjudicados.
Por su parte, Francisco Bella, alcalde de Almonte, municipio al que pertenece la playa de Matalascañas, mostró su profunda preocupación por la magnitud del desastre y la inmediatez necesaria para actuar antes de la temporada turística. "Nos ha dejado casi 1 km y medio de paseo inservible que hay que recuperar con inmediatez", afirmó el edil, subrayando que la falta de arena en ciertos tramos fue determinante para el desastre. Bella hizo un llamamiento urgente a las administraciones centrales, señalando: "Estamos pidiendo un salvavidas... tenemos el agua al cuello y le estamos pidiendo al ministerio un salvavidas que supone arreglar esa zona del paseo marítimo".
La indignación también se ha hecho sentir entre los residentes. Juan Gómez, presidente de la Asociación de Propietarios de Matalascañas, criticó duramente lo que considera un histórico abandono institucional. "El sentir de los propietarios es de indignación por el abandono que se ha tenido en la regeneración de la playa", denunciaba Gómez, quien además considera que la valoración de 9 millones se queda corta ante la realidad del desastre. El representante vecinal advirtió que si no se actúa por "método de urgencia", muchas familias no podrán utilizar sus viviendas para la campaña de Semana Santa, sumado al riesgo de un "desastre ecológico" si la depuradora colapsa.
Finalmente, la comunidad científica ha aportado una visión técnica sobre las causas del fenómeno. Juan Antonio Morales, catedrático de Geología de la Universidad de Huelva, aclaró que, aunque el temporal fue extremo, la erosión es un proceso que viene de siglos atrás. "El acantilado está retrocediendo desde que el nivel del mar llegó a esta posición hace al menos 4.500 años", explicó Morales, desmitificando que sea un problema exclusivo de infraestructuras recientes. El experto lamentó que "hasta ahora nadie ha preguntado a la ciencia" para tomar decisiones políticas y sugirió que la solución real pasa por una combinación de escolleras, aportación artificial de arena y la creación de dunas protectoras ante temporales que, según advirtió, serán cada vez más frecuentes y fiero