despedida del papa
despedida del papa

Aplausos para Francisco en el multitudinario traslado de su cuerpo en procesión a San Pedro

El cuerpo del papa ya se encuentra en la Basílica de San Pedro para ser velado. Con las campanas doblando y entonando diferentes salmos, se ha trasladado en procesión los restos mortales del Pontífice, aclamado por una multitud de 20.000 fieles.

Se ha realizado desde el Arco de las Campanas a la Plaza de San Pedro a hombros, descubierto y acompañado por miembros de la Guardia Vaticana, para después entrar en la Basílica Vaticana por la puerta central.

CANAL SUR MEDIA 23 abril 2025

El féretro del Papa Francisco, fallecido el 21 de abril a los 88 años, ya se encuentra en la Basílica Papal de San Pedro en el Vaticano para ser velado durante tres días, tras ser trasladado este miércoles desde la capilla de la residencia de Santa Marta. Los arzobispos y obispos, los canónigos del capítulo vaticano, las penitenciarías menores ordinarias vaticanas y, según el Motu Proprio Pontificalis Domus, todos los miembros del Coro Pontificio, vestidos con el hábito coral propio, se reunían en la Plaza Santa Marta, a las 8.30 horas. Los patriarcas y cardenales, vestidos con sus respectivos hábitos corales, se han reunido también en la capilla de la residencia de Santa Marta, a las 8.45 horas.

Pasadas las 9.00 horas, los cardenales salían de la capilla y, seguidamente, se iniciaba el traslado del féretro del Obispo de Roma. Con el sonido de las campanas doblando y entonando diferentes salmos, ha comenzado la procesión con los restos mortales del Pontífice. Desde el Arco de las Campanas ha salido a la Plaza de San Pedro a hombros, descubierto y acompañado por miembros de la Guardia Vaticana, para después entrar en la Basílica Vaticana por la puerta central donde le esperaba una multitud de personas para despedirse.


Durante el recorrido por la Plaza de San Pedro se han podido escuchar aplausos que salían de entre los 20.000 fieles congregados para despedir al Papa, según cifras facilitadas por Vatican News. En torno a las 9.20 horas han comenzado a entrar en la Basílica los primeros miembros de la procesión de cardenales y obispos y, pasadas las 9.30 horas, lo hacían los restos mortales del Santo Padre que podrán ser visitados por los fieles y peregrinos desde las 11.00 horas para dar su último adiós.

El sencillo féretro de madera de Francisco se ha ubicado a nivel casi del suelo, sobre una pequeña plataforma, en el altar de la Confesión y ha sido bendecido con agua bendita. Posteriormente, el diácono ha recibido la bendición para proceder a la proclamación del Evangelio de San Juan, en latín.

A continuación, a las 10.00 horas, el camarlengo de la Santa Iglesia Romana, el cardenal Kevin Joseph Farrell, ha presidido la Liturgia de la Palabra, al final de la cual han comenzado las despedidas de los cardenales al Pontífice. Entre los presentes se hallaba su asistente personal y enfermero de confianza, Massimiliano Strappetti.

EL FUNERAL SE CELEBRARÁ EL SÁBADO
Francisco será velado en la capilla ardiente de San Pedro hasta la misa funeral el próximo sábado 26 de abril, a las 10.00 horas, que será presidida por el cardenal Giovanni Battista Re. Las vicepresidentas primera y segunda del Gobierno, María Jesús Montero y Yolanda Díaz, el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, y el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, acompañarán a los Reyes Felipe VI y Letizia en el funeral del Papa. De este modo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no estará en la delegación española.

Más de una decena de líderes internacionales han confirmado que acudirán a la plaza vaticana de San Pedro para despedirse del Papa Francisco durante el funeral. Entre los jefes de Estado y de Gobierno que han confirmado su presencia se encuentran los Reyes de España, el presidente estadounidense, Donald Trump, o sus homólogos argentino y francés, Javier Milei y Emmanuel Macron, respectivamente.

EL FUNERAL, EL SÁBADO

El funeral del papa Francisco se celebrará el 26 de abril a las 10.00 horas (8.00 GMT) en la plaza de San Pedro, mientras que este miércoles el féretro será trasladado a la basílica vaticana para recibir el homenaje de los fieles. La ceremonia, a la que está previsto que lleguen Jefes de Estado de todo el mundo, estará oficiada por el decano del colegio cardenalicio, Giovanni Battista Re y al termino el féretro será trasladado a la basílica de Santa María la Mayor para ser enterrado, según dejó escrito el pontífice argentino en su testamento.



El cuerpo se ha depositado en un único ataúd de madera con el interior de zinc y se expondrá directamente en el féretro abierto, pero no en un catafalco como había sido hasta ahora y tampoco se colocará el báculo papal durante esta exposición. Por último, se elimina la tradición de enterrar a los papas en tres ataúdes: "uno de ciprés, un segundo de plomo y un tercero de roble y otro de madera”.

En su testamento ha dejado escrita su voluntad de ser enterrado en una capilla en la basílica romana de Santa María la Mayor, a la que tenía una gran devoción. También había pedido que su sepulcro debía estar en la tierra; sencillo, sin decoración particular y con la única inscripción de su nombre en latín: Franciscus.

A lo largo de los siglos, la muerte y exequias de los papas fueron regidas por una solemne liturgia que Francisco, fallecido este lunes a los 88 años, decidió simplificar, renunciando incluso a su sepultura en San Pedro. Este ritual, dividido en tres "estaciones" que corresponden a la vigilia, el funeral y la sepultura, estará orquestado por el cardenal camarlengo, el estadounidense Kevin Farrell, encargado de dirigir la Iglesia en "sede vacante" hasta el próximo cónclave.

EL CÓNCLAVE, TRAS EL ENTIERRO

Tras el entierro del papa Francisco llegará el Cónclave para decidir quién será su sucesor. Acudirán 135 cardenales electores de todo el mundo que decidirán el futuro de la iglesia. 4 de ellos forman parte de la conferencia episcopal española y hay además tres españoles con cargos en el extranjero. Dos son andaluces, el jiennense José Cobo y el almeriense Cristóbal López.

 

 

La junta de cardenales para elegir al nuevo papa no puede comenzar antes de quince días ni después de veinte días del fallecimiento del papa así que a partir del 5 de mayo puede comenzar. De los 135 cardenales de todo el mundo con derecho a voto y que pueden ser elegidos en el cónclave, es requisito que sean menores de 80 años. Más de dos tercios de ellos fueron nombrados por Francisco por lo que es probable que el espíritu de Bergoglio marque el de su sucesor.

Mientras tanto, el cardenal camarlengo, el irlandés Kevin Farrell, ocupa el cargo interinamente. La interinidad de Farrell dependerá de los tiempos elegidos para la organización del Cónclave y de lo rápido que los cardenales hallen al sucesor de Pedro reunidos en la Capilla Sixtina.

De esos 135 cardenales hay dos andaluces: el arzobispo de Madrid, José Cobo, natural de Sabiote, Jaén, y el arzobispo de Rabat, Cristóbal López, de Velez Rubio, Almería. El jiennense José Cobo con 59 años es además el más joven de los purpurados españoles que formarán parte del Cónclave, cuatro de los cuales pertenecen como él a la Conferencia Episcopal Española. España es el país que tiene mayor representación en el colegio cardenalicio, por detrás de Italia y Estados Unidos. Entre los posibles papables españoles destacan el arzobispo emérito de Madrid, Carlos Osoro; el arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, y el exarzobispo de Valencia Antonio Cañizares.

Cuando haya un claro vencedor, que necesitará dos tercios de los votos, la Iglesia anunciará al mundo la noticia con una 'fumata blanca'. El último paso será proclamar desde el balcón central de la Basílica de San Pedro, "Habemus Papam", (tenemos papa). Entonces conoceremos al nuevo obispo de Roma. Sin embargo, como muchos de los cardenales electores recuerdan estos días: "Hay un dicho que dice que todos los papables que entran al cónclave, salen como cardenales".

El perfil de los papables es muy diverso y suenan con fuerza favoritos como Luis Antonio Tagle, Matteo Zuppi, Pietro Parolin, Juan José Omella y Luis Francisco Ladaria Ferrer. Todos ellos representan diferentes corrientes dentro de la Iglesia, lo que influirá en el futuro del catolicismo.

ES NOTICIA