Las personas ciegas y sordas disponen a partir de ahora de guías adaptadas de la pinacoteca.
Disponibles para una treintena de obras de la colección permanente.
A partir de ahora, visitar el Museo Carmen Thyssen de Málaga será más fácil para las personas sordas y ciegas. La pinacoteca ha puesto en marcha un servicio de signoguía para sordos y de audiodescripción para invidentes, disponible para casi una treintena de obras de la colección permanente.
Como explica la directora del museo, Lourdes Moreno, se trata de dos nuevas herramientas para reforzar la accesibilidad de todas las personas a sus instalaciones.
Las personas con discapacidad visual y auditiva podrán utilizar su teléfono móvil para que, a través de un código QR, se abra el servicio de audiodescripción o signoguía. Y a partir de ahí se explican las obras mediante lengua de signos y rótulos para unos, o describiendo el cuadro y su historia para otros.
En la puesta en marcha de este servicio han colaborado la Organización Nacional de Ciegos (ONCE) y la Asociación de Personas Sordas.