Roma y Lille deberán disputarse ahora el voto para conseguir la sede
Málaga no ha superado ni la deliberación de la comisión de Mercado Interior del Parlamento Europeo (IMCO), ni en la del Consejo
Entre los criterios que han pesado en la decisión figuran la fecha a partir de la cuál la infraestructura candidata podrá estar plenamente operativa, la accesibilidad de su ubicación y las infraestructuras educativas y sanitarias accesibles para los trabajadores de la agencia y sus familias.
Málaga ha quedado este miércoles descartada como sede de la Autoridad Aduanera Europea (EUCA, por sus siglas en inglés) en las deliberaciones preliminares que han llevado a cabo por separado el Consejo (gobiernos) y Parlamento Europeo para decidir cuáles de las nueve candidatas pasaban a la fase final de selección, que abordan a continuación los representantes de los dos colegisladores.
Cada institución debía decidir en la fase previa a sus dos candidatas favoritas que presentar a la última fase de votación y, en ambos casos, las elegidas han sido Roma y Lille, que deberán disputarse ahora el voto, han informado a Europa Press diversas fuentes europeas y parlamentarias.
Según han precisado estas fuentes, Málaga no ha logrado superar el corte ni en la deliberación de la comisión de Mercado Interior del Parlamento Europeo (IMCO), ni en la del Consejo.
Junto a Málaga, competían por la sede Lieja (Bélgica) Zagreb (Croacia), La Haya (Países Bajos), Oporto (Portugal), Varsovia (Polonia), Roma (Italia), Bucarest (Budapest) y Lille (Francia).
Entre los criterios que han pesado en la decisión figuran la fecha a partir de la cuál la infraestructura candidata podrá estar plenamente operativa para la EUCA, la accesibilidad de su ubicación y las infraestructuras educativas y sanitarias accesibles para los trabajadores de la agencia y sus familias. También, las opciones de acceso al mercado laboral y seguridad social y el equilibrio geográfico en el reparto de agencias europeas entre Estados miembros.
La sede elegida para la nueva Autoridad se encargará de coordinar la acción aduanera y apoyar las actividades de las autoridades aduaneras nacionales de manera coherente en toda la Unión, además de establecer un Centro Aduanero de Datos común con el que reemplazar los sistemas nacionales de declaración individuales.