El ex coordinador de IU-LV-CA en Andalucía dejó en junio de 2019 la política y volvió a dar clases en su instituto.
En Mesa de Análisis dice que, para dejar la primera línea, solo hay que tener voluntad de salir".
El ex coordinador de IU en Andalucía, Antonio Maríllo, ha superado el cáncer de estómago que padecía y ha querido contarlo para "que sirva de apoyo a quien, como yo, esté viviendo este proceso". En Mesa de Análisis ha contado su experiencia con la enfermedad y con el abandono de la política.
Dice que, para dejar la primera línea, "solo hay que tener voluntad de salir". Y no solo eso sino que "es necesario" que tenga un tiempo limitado "porque la tensión con que se vive y la intensidad imposible llevarlo por mucho tiempo". Eso sí, aboga por "nunca abandonar compromiso cívico, ciudadano".
Maíllo, que el próximo 2 de noviembre cumplirá 55 años, se encuentra apartado de la vida pública, y centrado en su profesión de profesor de Secundaria en el IES San Blas de Aracena (Huelva), centro en el que tiene plaza de profesor de latín desde 1996, y del que fue director entre 2005 y 2009.
En diciembre de 2015, comenzando la campaña de las elecciones generales, fue ingresado de urgencia por una hemorragia digestiva, y estuvo alejado más de tres meses de la vida política activa. Tras ser operado, reapareció el 11 de marzo de 2016 en una entrevista en Canal Sur, donde anunció que padecía la enfermedad y que comenzaría un tratamiento de quimioterapia.
El 16 de junio de 2019, justo cuando cumplía seis años al frente de IU-LV-CA, anunció en rueda de prensa su dimisión como coordinador general y diputado autonómico, así como su vuelta a la docencia, y fue sustituido por el actual coordinador de la formación, Toni Valero.