En menos de 24 horas, un hombre asesinó a sus dos hijas pequeñas en Castellón, otro mató a su pareja en Bilbao y un tercero a su ex pareja en Maracena (Granada). La primera había interpuesto varias denuncias que se archivaron. La mujer de Bilbao pidió una orden de alejamiento que nunca llegó, y la granadina Nuria Alonso había denunciado su conflictivo divorcio al Instituto de la Mujer.
Dolor y condena por los últimos casos de violencia machista. Cuatro víctimas en apenas nueve horas. La mujer asesinada este martes en la localidad granadina de Maracena por su ex pareja había solicitado una vivienda pero no se la concedieron porque no daba el perfil. A pesar de que el matrimonio estaba inmerso en un proceso de divorcio, un juez, les obligó a vivir juntos.
La situación de violencia que vivía la mujer era conocida entre la familia y el vecindario. De hecho, el presunto agresor llegó a echarla de casa y cambiar las llaves para dejarla en la calle.
Este martes, después de llevar al colegio al hijo que tienen en común, el hombre, presuntamente, apuñaló hasta la muerte a la quinta víctima de la violencia machista en la provincia de Granada este año. Lo hizo justo al día siguiente de recibir la sentencia de divorcio.
Numerosos testigos escucharon por la mañana los gritos desesperados de la mujer que pedía ayuda cuando su ex pareja se presentó en su casa y, presuntamente, la agredió con un arma blanca hasta asesinarla. Ella misma dió aviso al 112 de lo que estaba ocurriendo, pero cuando se personaron los servicios de emergencia nada pudieron hacer por su vida.
La Guardia Civil ha confirmado que no existían denuncias previas por violencia de género, aunque ella había comunicado al Instituto de la Mujer que pasaba por un divorcio muy conflictivo.
Desde el Instituto Andaluz de la Mujer se pide más compromiso de la sociedad e las instituciones, como ha solicitado Ana Belen Palomare, coordinadora en Granada.
Maracena sigue de luto, tres días, y este miércoles se han convocado varias concentraciones en Granada para condenar este último crimen machista y pedir que paren de una vez los asesinatos de mujeres.
La localidad granadina vive con desconsuelo y tristeza el luto de tres días decretado por el Ayuntamiento tras el asesinato de Nuria.
Horas antes al crimen machista de Maracena ocurría otro horrible suceso en Castellón. El agresor, de 48 años, y separado de su mujer de 42, habría asesinado presuntamente a sus dos hijas menores, de 3 y 6 años, en la vivienda donde vivía la familia antes de la separación y que ahora era el domicilio del padre. El Gobierno valenciano habla de crimen machista con la intención de hacer daño a la madre. La mujer lo había denunciado en varias ocasiones, pero los procesos se habían desestimado.
Al parecer, compartían la custodia y esta noche las niñas la pasaban con el hombre que, sobre las cinco de la mañana se suicidó arrojándose al vacío desde la ventana del sexto piso. Los vecinos avisaron a la policía de que había un cuerpo tendido en la calle. Lo encontraron muerto y, en el piso a las dos niñas, fallecidas y con signos de violencia, lo que, desde el primer momento, derivó la investigación a un posible crimen de género, motivado por la venganza del padre hacia su ex pareja. La madre había interpuesto denuncias contra su ex marido en el juzgado de violencia contra la mujer, pero se archivaron, a petición del fiscal y de la propia víctima. La policía consideró el asunto como de riesgo bajo.
Desde 2013 hasta julio de este año hay, al menos, 25 menores asesinados por sus padres para vengarse de sus ex parejas, las madres.
Horas más tarde, en Bilbao, hallaban el cadáver de Maguette, una mujer de 25 años y madre de dos hijas de corta edad. La cuarta víctima de la violencia machista en un día. Las niñas estaban junto al cuerpo sin vida de la víctima en el momento en que la Policía accedió al domicilio. El marido, principal sospechoso del crimen, fue detenido más tarde tras varias horas de búsqueda. En el momento del arresto el hombre tenía un pequeño corte en el cuello. La víctima había pedido una orden de alejamiento que nunca llegó.