Las salinas de la Bahía gaditana distribuyen unas 2.000 toneladas diarias a los destinos más fríos de España y Europa.
Un producto de la tierra que se convierte en el gran aliado de las máquinas quitanieve que despejan las carreteras.
La sal de Cádiz llega estos días a los rincones más fríos del continente. La Bahía gaditana está aportando 2.000 toneladas diarias de sal para eliminar la nieve de las carreteras del Norte de España y hasta de Europa. La borrasca Francis ha disparado la demanda.
Desde El Puerto de Santa María, las inmensas montañas de sus salinas son un bien muy preciado en otros territorios donde se utiliza para derretir el agua helada y se convierte la gran aliada de las máquinas quitanieve en las carreteras.
Ramón Álvarez Ramos es jefe de producción de una de las salinas portuenses, donde estos días de frío la actividad es incesante para atender los pedidos. Su destino: Castilla y León, Madrid, Aragón, Cataluña, la cornisa cantábrica, e incluso el norte de Europa.
Detrás de esta actividad hay una empresa familiar con más de 2.000 mil hectáreas de salinas en explotación, repartidas entre El Puerto de Santa María, Puerto Real y San Fernando.