La operación se ha saldado con 10 detenidos y la intervención de armas de guerra. La droga fue introducida mediante embarcaciones de alta velocidad y trasladada a dos 'guarderías' situadas en Gibraleón (Huelva) y Utrera (Sevilla).
El destino de la sustancia intervenida era los Países Bajos y la droga hubiera alcanzado un valor en el mercado ilícito de más de 130 millones de euros.
Un total de 5.000 kilos conforman el mayor alijo de cocaína introducido por la costa de Huelva que ha sido intervenido por los cuerpos de seguridad del Estado, una operación que se ha saldado con 10 detenidos y la intervención de armas de guerra.
En una comparecencia ante los medios de comunicación en Huelva, el responsable de la Brigada Central de Estupefacientes de la Policía Nacional, Alberto Morales, ha explicado que la droga llegó desde Marruecos hasta la costa onubense a través de las rutas habituales usadas para el tráfico de hachís.
Las cinco toneladas de cocaína se mantenían ocultas en una finca rural situada entre Gibraleón y San Bartolomé de la Torre.
El recinto servía como guardería de la organización criminal, que introducía la droga usando narcolanchas. La cocaína se mantenía unos días en este emplazamiento hasta su transporte definitivo.
Precisamente la Policía Nacional aprovechó esos días de guardería para intervenir. Los agentes interceptaron una furgoneta a la salida de la finca con 1.300 kilos de cocaína, a los que se sumaron los otros 3.500 kilos hallados en el interior del recinto
El destino de la sustancia intervenida era los Países Bajos y la droga hubiera alcanzado un valor en el mercado ilícito de más de 130 millones de euros.
Los 10 detenidos se encuentran ya en prisión. En la operación se han intervenido cinco armas de guerra, una pistola, cinco vehículos, 17 teléfonos y mas de 5.000 euros.
Es el mayor decomiso de cocaína efectuado en Huelva tras el de 2021 cuando se incautaron 1.600 kilos en un garaje de la capital onubense; y el segundo en Andalucía.