Cien mil petardos han acompañado el paso del Niño Resucitado y de la Virgen del Rosario.
Se fabrican en exclusiva para esta procesión en Valencia.
La localidad metropolitana de Cúllar Vega ha celebrado este Domingo de Resurrección lanzando más de 100.000 petardos, un estruendo con el que acompaña al paso del Niño Resucitado que es, además, una tradición declarada fiesta de Interés cultural por la Junta.
El olor característico de la pólvora, el humo y el estruendo de las explosiones han vuelto a ser los protagonistas de la procesión del Niño Jesús Resucitado de Cúllar Vega, conocida por sus vecinos como la de los petardos, y que vuelve después de suspenderse tras los años de pandemia para cerrar esta Semana Santa convertida en atractivo turístico.
El alcalde de Cúllar Vega, Jorge Sánchez Cabrera, ha explicado que esta tradición se ha convertido en uno de los días más esperados del año para sus vecinos, participando en ella la gran mayoría de habitantes, pero que también es un reclamo de visitantes atraídos por esta pasión por la pólvora más propia de zonas del Este del país.
"Lejos de perderse, en los últimos años ha cobrado una enorme fuerza, y son muchísimos los vecinos de otros municipios, incluso de fuera de Granada, que se acercan a conocer nuestra procesión, de la que nos sentimos tan orgullosos y que este año recuperamos con más ganas que nunca después de la pandemia", ha asegurado el alcalde.
La conocida como "Procesión de los Petardos" ha quemado este año más de 100.000 de estos artefactos, todos de un tipo concreto denominado 'Tro de Bac', que se fabrica expresamente en la localidad de Altura (Castellón) para la procesión de Cúllar Vega y para otras fiestas que se celebran en Comunidad Valenciana.
Sánchez ha recordado que del estruendo de tanto estallido se encargan más de 150 vecinos del pueblo que han superado el curso CRE (Consumidor Reconocido como Experto) para poder participar en la procesión, una formación que muchos de los habitantes de la localidad han realizado para poder formar parte activa en el evento.
Estos petardos han marcado el paso de la procesión por las calles del pueblo de las imágenes del Niño Resucitado y de la Virgen del Rosario, una tradición declarada en 2014 por la Junta de Andalucía Fiesta de interés cultural, tradicional y religioso.