La provincia granadina cierra el año con 234 litros de lluvia por metro cuadrado, un 36% menos de la media. El pantano de Canales, uno de los que abastece a la capital, se encuentra al 46% de su capacidad, un 30% menos que hace un año.
A la falta de agua se une el aumento de la temperatura, principalmente en la provincia granadina, según la AEMET
La falta de lluvia y la subida en general de la temperatura están cambiando ya el paisaje de lugares hasta ahora insospechados. Según los datos de la agencia estatal de Meteorología, Granada ha sido la provincia española donde más se ha notado el aumento del calor. También ha registrado una caída notable en las precipitaciones que se nota en los pantanos.
La provincia granadina cierra el año con la menor cantidad de lluvia caída en un año, 234 litros por metro cuadrado. Un cifra que está un 36% por debajo de la media histórica de unan provincia que cuenta con Sierra Nevada y que llena pantanos como el de Canales, que se encuentra al 46% de su capacidad, un 30% menos que el año pasado por estas fechas y que es uno de los que abastece a la capital.
Granada cuenta con todos los ingredientes para aumentar no solo su sequía sino en la desertización. A la falta de agua se une el aumento de la temperatura. Según la AEMET, solo en el mes de abril y comparado con las últimas dos décadas, ha subido de media cuatro grados la temperatura.