El sector sigue creciendo, impulsado por las importaciones a Oriente Medio y la India.
Las cifras de venta se acercan ya a las previas a la pandemia.
El siguiente reto es conseguir una Indicación Geográfica Protegida.
La joyería cordobesa atraviesa un buen momento y ya se acerca a las cifras previas a la pandemia, a pesar de que el precio del oro está por las nubes, a más de 60.000 euros el kilo.
Según la Asociación de Joyeros de Córdoba, la clave de este crecimiento es la demanda de nuevos mercados como Oriente Medio o la India.
El tirón de las exportaciones sitúa a esta actividad artesanal en un buen horizonte de negocio. Oficio y tradición que buscan ahora lograr para los productos de la joyería cordobesa una Indicación Geográfica Protegida.
El precio de la materia prima, con el kilo de oro cotizando por encima de los 60.000 euros, no está mermando mucho las ventas de joyas. Tanto es así que el sector marcha a buen ritmo gracias al asentado proceso de externalización y apertura de nuevos mercados, como se ha constatado en la reciente feria de Vicenza (Italia), la más importante del panorama internacional, donde se ha podido comprobar el vigor de la joyería cordobesa, que no para de crecer en mercados emergentes.
La joya de Córdoba ha sabido adaptarse a unos tiempos cargados de incertidumbre. Y cada vez atrae a más firmas, que trasladan su fabricación a la ciudad, animadas por la calidad y el diseño del sector.